Procesan al empresario Marcelo Porcel por abuso sexual de menores en Buenos Aires
El hijo del fundador de Argencard fue procesado por abusar de 10 alumnos del colegio Palermo Chico entre 2022 y 2024. Los organizaba 'juntadas' con alcohol y dinero para ganar su confianza y silencio.
Lo que pasó en las 'juntadas' del empresario Marcelo Porcel no se olvida fácil. El hijo del fundador de Argencard, de 51 años, fue procesado por el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°50 por el presunto abuso sexual de diez menores del exclusivo colegio porteño Palermo Chico.
Según informó El Ciudadano, la Justicia le prohibió salir del país y le embargó preventivamente casi 112 millones de pesos que podrían garantizar posibles responsabilidades civiles. Un monto que refleja la gravedad de las acusaciones y el patrimonio del empresario inmobiliario y agropecuario.
Los delitos que se le imputan no son menores: abuso sexual gravemente ultrajante, agravado por haber sido cometido contra menores de 18 años y aprovechando la situación de guarda, además de corrupción de menores y producción de material de abuso sexual infantil. La fiscalía, a cargo de Pablo Turano, calificó el accionar como 'sistemático, organizado y premeditado'.
¿Cómo operaba Porcel? La investigación revela un patrón escalofriante: aprovechaba momentos donde los preadolescentes estaban bajo su cuidado y existía un plan para ganar la confianza de los amigos de su hijo. Los hechos ocurrieron entre 2022 y 2024, cuando las víctimas tenían entre 13 y 14 años.
Las víctimas declararon en Cámara Gesell que las reuniones comenzaban como 'juntadas' organizadas por el empresario, donde les daba bebidas alcohólicas e incentivaba a los menores a beber en 'competencias de resistencia' a cambio de dinero. 'Si tomás todo este vaso, te doy mil pesos', le habría dicho a una de las víctimas.
Pero la cosa no quedaba ahí. Porcel les transfería dinero a billeteras virtuales, con la presunta intención de que hicieran apuestas online. En una de las reuniones, les habría ofrecido una suma de dinero a quienes se desnudaran y caminaran alrededor de una mesa. 'Lo hicimos todos menos uno', contó una de las víctimas en su desgarrador testimonio.
Los testimonios también mencionan situaciones de contacto físico, como masajes o situaciones que implicaban tocar las partes íntimas de los jóvenes. Uno de los denunciantes declaró que paró a Porcel cuando le tocó la ingle y los testículos porque le generó 'rechazo'.
Las denuncias formales fueron presentadas por las familias recién en 2024. ¿Por qué tardaron tanto en salir a la luz? Según consta en la causa, el empresario los habría extorsionado con regalos y dinero por su silencio. Una estrategia perversa que mantuvo a las víctimas calladas durante años.
La fiscalía sostiene que los abusos se cometieron 'simultáneamente y de forma reiterada' en al menos 10 oportunidades, con la producción de representaciones de menores con fines sexuales. Ahora, con el avance de la investigación, algunas de las víctimas ya tienen 18 años, pero el daño está hecho.
Este caso expone una vez más cómo el poder económico puede ser usado para silenciar víctimas y perpetuar abusos. La Justicia ahora deberá determinar si Porcel, heredero de un imperio financiero, pagará por estos delitos aberrantes contra menores indefensos.