Rosario: 70% de las pymes registró caídas de ventas en marzo
Un relevamiento del Observatorio Económico de Rosario reveló que las ventas comerciales cayeron 6,5% interanual en marzo. El 49% de los comerciantes aumentó su endeudamiento y solo el 18% proyecta mejoras a corto plazo.
El sector comercial pyme de Rosario atraviesa un momento crítico, con una nueva contracción en marzo pasado que evidencia el deterioro sostenido del consumo local. Según informó El Ciudadano, un relevamiento conjunto del Observatorio Económico de Rosario y la Región junto a la Federación de Comercio e Industria de Rosario (FECOI) registró una caída interanual de ventas del 6,5%.
Los números exponen una realidad preocupante: el 70% de los comercios relevados registró caídas en sus ventas, y dentro de ese universo, un 55% sufrió bajas superiores al 8%. Se trata del tercer mes consecutivo con indicadores negativos, consolidando una tendencia de enfriamiento que golpea especialmente al comercio minorista rosarino.
La situación financiera de las pymes también se deteriora. El 49% de los comerciantes indicó haber incrementado sus compromisos financieros, en un contexto donde el acceso al crédito continúa siendo limitado. Esta combinación de menor facturación y mayor endeudamiento configura un escenario complejo para la sostenibilidad de muchos negocios.
Las perspectivas de corto plazo no ofrecen alivio. De acuerdo con la encuesta elaborada por el Departamento de Economía y Estadística de FECOI, el 42% del empresariado pyme anticipa nuevas caídas en la actividad, mientras que un 40% considera que no habrá cambios significativos. Apenas un 18% proyecta mejoras.
Entre los principales obstáculos identificados por los encuestados aparecen la caída de la demanda, la presión impositiva, los altos costos operativos y la falta de financiamiento. Estos factores reflejan problemas estructurales que trascienden la coyuntura local y se replican a nivel nacional.
El panorama en Rosario se inscribe en una tendencia más amplia donde las pequeñas y medianas empresas enfrentan dificultades similares en todo el país. La retracción del consumo interno y el encarecimiento de los costos fijos afectan la rentabilidad en distintos rubros, manteniendo en alerta a un sector clave para el empleo y la economía regional.