El Concejo de Rosario quiere cambiar las reglas del transporte escolar
El Concejo Municipal de Rosario comenzará a debatir un proyecto para actualizar el régimen de los transportes escolares. La iniciativa busca dar mayor previsibilidad a los prestadores del servicio sin bajar ninguna exigencia de seguridad para el traslado de chicos.
Lo que viene discutiendo el sector hace tiempo finalmente llegó al Concejo Municipal de Rosario: un proyecto para actualizar el régimen de los transportes escolares que, según sus impulsores, busca dar más aire a quienes prestan el servicio sin tocar ni una coma de las exigencias de seguridad vigentes para el traslado de chicos.
La iniciativa no cayó del cielo. Surgió después de una serie de reuniones entre concejales y trabajadores del sector, que pusieron sobre la mesa una realidad que muchos conocen pero pocos atienden: sostener un transporte escolar en Rosario hoy es cada vez más difícil, y renovar las unidades se convirtió en un desafío casi imposible para buena parte de los prestadores.
¿Cuánto tiempo más puede funcionar un sistema que no se actualiza mientras los costos se disparan y las exigencias se mantienen igual? Esa parece ser la pregunta de fondo que empuja este debate en el Palacio Vasallo.
Los transportistas escolares son, en su mayoría, trabajadores independientes o pequeños empresarios que operan con una o pocas unidades. No tienen el respaldo de una empresa grande ni acceso fácil al crédito para renovar sus vehículos. Mientras tanto, las habilitaciones, los seguros, los controles técnicos y los requisitos de seguridad —todos necesarios y justos— generan una presión económica que, sin un marco normativo actualizado, termina expulsando del mercado a los prestadores más chicos.
El proyecto que empezará a discutirse en el Concejo apunta justamente a ese punto: mayor previsibilidad para quienes prestan el servicio. Eso puede significar desde plazos más claros para las habilitaciones hasta mecanismos de actualización tarifaria que no dejen a los transportistas corriendo siempre de atrás a la inflación.
Lo que el proyecto no propone —y esto es importante subrayarlo— es bajar los estándares de seguridad. En un servicio que traslada chicos, cualquier relajación en ese punto sería inaceptable. Los impulsores de la iniciativa fueron claros en ese sentido desde el arranque.
El debate recién comienza. El Concejo tendrá que encontrar el equilibrio entre un sector que necesita condiciones más sostenibles para operar y una ciudad que exige, con razón, que sus hijos viajen seguros. No es una ecuación sencilla, pero al menos alguien decidió sentarse a resolverla.
Preguntas frecuentes
¿Qué va a cambiar en el transporte escolar de Rosario?
El Concejo Municipal comenzará a debatir un proyecto para actualizar el régimen del servicio, buscando dar mayor previsibilidad a los prestadores. No se reducirán las exigencias de seguridad para el traslado de chicos.
¿Por qué quieren modificar las reglas del transporte escolar?
Los trabajadores del sector plantearon ante el Concejo las dificultades para sostener la actividad y renovar sus unidades en el contexto económico actual, lo que impulsó la iniciativa legislativa.
¿El cambio afecta la seguridad de los chicos que usan el transporte escolar?
No. Los impulsores del proyecto fueron explícitos en que ninguna de las exigencias de seguridad vigentes será reducida.