Rosario: récord de morosos obliga a bancos a ofrecer planes de rescate
La morosidad en préstamos alcanzó el nivel más alto en 25 años, afectando a 5 millones de hogares. Bancos y billeteras digitales lanzan planes de refinanciación mientras el Congreso debate leyes de desendeudamiento que aterrorizan al sector financiero.
La cosa está brava en el sistema financiero argentino. Según informó Rosario3, los niveles de mora en créditos y préstamos personales alcanzaron registros inéditos en más de dos décadas, y acá en Rosario las familias no son la excepción.
Los números no mienten: la irregularidad en préstamos a familias trepó al 11%, el mayor nivel desde la crisis de 2001-2002. Pero si pensás que eso es grave, esperá a escuchar lo que pasa en el sector no bancario: las cifras rondan el 27 por ciento. Una locura total.
¿Quiénes son los más golpeados? Los de siempre: jóvenes y jubilados. Los pibes que recién arrancan y no llegan a fin de mes, y los abuelos que con la jubilación mínima no pueden ni pagar los remedios. Son casi cinco millones de hogares los que están en el horno, según la consultora 1816.
Pero acá viene lo interesante: los bancos se pusieron las pilas porque saben que si no hacen algo, van a tener un problema gigante. El Banco Provincia implementó una estrategia que suena linda en el papel: prevención del sobreendeudamiento e intervención temprana. Para clientes con mora de hasta 90 días, ofrecen refinanciación con plazos de hasta 72 meses y una tasa fija del 81,78% nominal anual.
¿Te parece cara esa tasa? Bueno, es lo que hay en este país donde la inflación se come todo. Al menos te dan la chance de pagar una cuota como anticipo, o sin anticipo si cobrás tu sueldo ahí.
Mientras tanto, en el Congreso se están peleando con seis proyectos de ley que proponen un régimen de desendeudamiento. El más mencionado se llama "Segunda Oportunidad" y prevé que las cuotas de refinanciación no superen el 30% de los ingresos familiares. Una regulación que, según Rosario3, "aterra a las entidades financieras".
Y no es para menos. Si el Estado se mete a mediar entre deudores y bancos, estos últimos van a tener que tragarse pérdidas millonarias. Es un tira y afloje entre la realidad social y los intereses del sistema financiero.
Lo que está claro es que estamos ante una situación límite. Las billeteras digitales también se sumaron al rescate con mecanismos específicos para evitar que la gente quede afuera del sistema. Porque una cosa es cierta: si cinco millones de familias quedan excluidas del crédito, el consumo se va al tacho y la economía se frena en seco.
La pregunta del millón es si estas medidas van a ser suficientes o si estamos apenas pateando la pelota para adelante. Con la caída del poder adquisitivo y el encarecimiento de servicios, muchas familias rosarinas siguen endeudándose para llegar a fin de mes. Un círculo vicioso que no se corta fácil.