Ultimo Momento Noticias 24
Sociedad

El dato que alarma en Rosario: casi la mitad de los jóvenes sufre por las redes

Franco Giallo • 7 de abril de 2026

Un estudio revela el impacto devastador de Instagram, TikTok y otras plataformas en la salud mental de adolescentes. Los filtros y la búsqueda de la perfección disparan trastornos alimentarios en una generación que vive conectada.

Lo que está pasando con nuestros pibes no es joda. Casi la mitad de los jóvenes desarrolla algún tipo de trastorno alimentario vinculado al uso de redes sociales, según reveló un estudio que debería encender todas las alarmas en Rosario y el país.

Según informó La Capital, la comparación constante con cuerpos idealizados se convirtió en una epidemia silenciosa que golpea directo en la autoestima de una generación que nació con el celular en la mano. Los filtros, las ediciones perfectas y los algoritmos que premian solo la belleza irreal están creando un infierno para miles de adolescentes.

¿Qué cambió? Antes, la presión estética se limitaba a la tapa de una revista o a un aviso en la tele. Hoy es 24 horas, sin pausa, en la palma de la mano. Instagram, TikTok, Snapchat: una avalancha de imágenes perfectas que bombardea a los chicos desde que se levantan hasta que se duermen.

El problema no es solo la cantidad, sino la velocidad y la personalización. Los algoritmos aprenden qué tipo de contenido genera más inseguridad y lo multiplican. Un pibe busca una vez "ejercicios para adelgazar" y el sistema lo inunda con videos de dietas extremas, rutinas obsesivas y testimonios de transformaciones que rozan lo enfermizo.

En Rosario, como en el resto del país, los consultorios de psicólogos y nutricionistas reciben cada vez más casos de adolescentes con conductas alimentarias de riesgo. Saltear comidas, obsesión por contar calorías, ejercicio compulsivo, uso de laxantes: síntomas que antes se veían en casos extremos ahora aparecen en chicos de 13 y 14 años.

Los padres, muchas veces, llegan tarde. Cuando se dan cuenta de que su hijo o hija dejó de comer normalmente, el problema ya está instalado. Y acá viene lo más jodido: prohibir las redes no es la solución. Los pibes necesitan estar conectados para socializar, estudiar, entretenerse. El desafío es enseñarles a navegar sin ahogarse.

¿Hasta cuándo vamos a mirar para otro lado? Esta generación merece crecer sin la presión constante de parecer perfecta en una pantalla. Porque detrás de cada like perdido hay un pibe que se mira al espejo y no se gusta. Y eso, en pleno 2026, es inaceptable.

En contexto
Redes más problemáticas
Instagram y TikTok lideran el ranking de plataformas que más impacto negativo generan en la autoimagen de adolescentes, según estudios internacionales. Los filtros de belleza y los videos de transformaciones físicas son los contenidos más riesgosos.
Antecedentes
Señales de alerta
Saltear comidas, obsesión por el ejercicio, uso de aplicaciones para contar calorías, comparación constante con influencers y cambios bruscos en los hábitos alimentarios son algunos indicadores que los padres deben observar.
Fuente: La Capital