Santa Fe defiende su biodiésel ante Europa con estrategia conjunta Nación-Provincia
En el Santa Fe Business Forum, funcionarios nacionales, provinciales y el sector aceitero alinearon posiciones para enfrentar las normativas europeas de deforestación y los aranceles que amenazan las exportaciones de biodiésel argentino. Rosario concentra más del 80% de la capacidad instalada del país pero opera al 15% de su potencial.
El Santa Fe Business Forum fue escenario esta semana de uno de los debates más importantes para la economía regional: cómo defender el biodiésel argentino ante una Unión Europea que avanza con normativas de deforestación y barreras arancelarias que amenazan el principal destino de exportación del biocombustible nacional. Y lo que quedó claro en el panel es que, por primera vez en mucho tiempo, Nación, Provincia y sector privado hablan con una sola voz.
El encuentro reunió a Fernando Brun, secretario de Relaciones Económicas Internacionales de Cancillería; Gustavo Idígoras, presidente de Ciara-CEC, la cámara que agrupa a las aceiteras y exportadoras de cereales; y Georgina Losada, secretaria de Comercio Exterior de Santa Fe. Tres actores clave de una disputa que no es solo comercial: es la defensa del corazón productivo de esta provincia.
Brun fue directo al definir el enfoque: "Estoy acompañado por dos personas con las que venimos trabajando en una 'estrategia argentina', porque articula a Nación, Provincia y sector privado. El riesgo inmediato está frenado, pero la discusión no está cerrada: tenemos un enorme margen de maniobra gracias a una estrategia basada en datos científicos". La referencia no es menor: Argentina ya tuvo que litigar ante la Organización Mundial del Comercio por medidas paraarancelarias similares, y sabe que estos procesos se ganan o se pierden en la mesa de negociación, no solo en los tribunales.
Quien puso los números sobre la mesa fue Idígoras. Rosario, dijo, es "la capital mundial del biodiésel", pero hoy esa corona es más simbólica que real: las plantas del cordón agroindustrial operan al 15% de su capacidad instalada. El diagnóstico es brutal. Si Europa cierra definitivamente sus compras, el efecto derrame sobre toda la cadena de la soja —el principal generador de divisas del país— sería devastador. No estamos hablando de una industria marginal: la capacidad instalada en el Gran Rosario es la mayor del mundo en su tipo.
La secretaria Losada explicó el trabajo técnico que viene haciendo la provincia: "Hicimos una mesa de trabajo conjunta con el sector privado para demostrar técnicamente que la medida europea no tiene sustento científico. Santa Fe cuenta con los más altos estándares ambientales y de trazabilidad". Los informes presentados ante las autoridades de Bruselas son contundentes: el biodiésel producido en el cordón agroindustrial santafesino no avanza sobre bosques nativos y reduce en torno al 70% las emisiones de gases de efecto invernadero respecto de los combustibles fósiles. Dicho de otro modo: las trabas europeas no tienen base ambiental real, son barreras comerciales con disfraz verde.
El gobernador Maximiliano Pullaro se puso al frente del reclamo con una agenda institucional activa: mantuvo una reunión bilateral con el embajador de la Unión Europea, Erik Høeg, y coordinó acciones con el canciller Pablo Quirno. Para Pullaro, la defensa del sector tiene dos carriles simultáneos: sostener las exportaciones hacia Europa y avanzar en una nueva Ley de Biocombustibles a nivel nacional.
En esa línea, el ministro de Producción provincial, Gustavo Puccini, fue más específico sobre qué debería contemplar esa nueva normativa: elevar el corte obligatorio actual para terminar con la importación de gasoil, poner en pleno funcionamiento las plantas locales de biodiésel y establecer un esquema de segmentación de mercados similar al que ya rige para el bioetanol. Es decir, usar el mercado interno como colchón mientras se pelea el externo.
Lo que se vio en el Santa Fe Business Forum es, en el fondo, una demostración de madurez institucional que no siempre se da en estas latitudes: un gobierno provincial que no espera que Buenos Aires resuelva sus problemas, que sale a Bruselas con datos propios, que construye alianzas con el sector privado y que al mismo tiempo presiona para cambiar las reglas internas que frenan la industria. Eso es exactamente lo que Santa Fe necesita: gestión, no discurso.
Preguntas frecuentes
¿Por qué Europa quiere restringir el biodiésel argentino?
La Unión Europea aplica normativas de deforestación que cuestionan la sustentabilidad ambiental de los biocombustibles de origen sojero. Argentina argumenta, con respaldo científico, que su biodiésel no avanza sobre bosques nativos y reduce un 70% las emisiones respecto a los combustibles fósiles.
¿Cuánto biodiésel produce Rosario?
El cordón agroindustrial del Gran Rosario concentra más del 80% de la capacidad instalada de biodiésel del país, la mayor del mundo en su tipo, aunque actualmente opera solo al 15% de esa capacidad.
¿Qué está haciendo el gobernador Pullaro por el biodiésel?
Pullaro se reunió con el embajador de la UE en Argentina, coordinó acciones con el canciller Pablo Quirno y promueve una nueva Ley de Biocombustibles que eleve el corte obligatorio y reactive las plantas locales.