Schmuck admite que la ordenanza de cuidacoches en Rosario fracasó y pide nueva ley
La presidenta del Concejo Municipal, María Eugenia Schmuck, reconoció que la normativa vigente sobre cuidacoches 'no funcionó' y reclamó una prohibición provincial que habilite actuar de oficio. Rosario tiene más de una decena de proyectos en una mesa de trabajo y espera la definición del Senado santafesino para adaptar la regulación local.
La presidenta del Concejo Municipal de Rosario, María Eugenia Schmuck, pegó un volantazo esta semana: reconoció públicamente que la ordenanza vigente sobre cuidacoches no dio resultado y planteó la necesidad de una nueva regulación, esta vez con dientes. La declaración no es menor viniendo de alguien que integró la mayoría que votó esa norma.
"Los concejales que votamos que los vecinos tenían que hacer la denuncia tenemos que hacer un mea culpa, porque la verdad es que no funcionó", admitió Schmuck sin vueltas. La ordenanza actual exige que sean los propios vecinos quienes presenten una denuncia formal para habilitar la intervención municipal, un mecanismo que en la práctica resultó inoperante: nadie denuncia al cuidacoches que va a seguir parado en la esquina de su casa al día siguiente.
El contexto que reactiva el debate es concreto: el Senado provincial podría tratar esta semana el proyecto que impulsa la prohibición total de la actividad en toda la provincia. Schmuck dejó en claro que Rosario no está esperando con los brazos cruzados. En el Palacio Vasallo funciona desde hace meses una mesa de trabajo con más de una decena de proyectos legislativos vinculados al tema, aunque la decisión política fue no avanzar hasta tener definición provincial.
La lógica es clara: si la Legislatura santafesina prohíbe la actividad, la Policía provincial podrá actuar de oficio sin necesidad de denuncia previa. Ese es el cambio de fondo que Schmuck considera imprescindible. "Lo que nos interesa es que haya una prohibición del ejercicio de los cuidacoches en la ciudad de Rosario, porque eso le permite a la Policía actuar de oficio", sintetizó.
La concejala fue precisa sobre los focos más conflictivos: el microcentro, el Paseo del Siglo, los alrededores de las canchas de fútbol, los recitales y La Fluvial. "Tenemos detectados los espacios", afirmó, lo que sugiere que el diagnóstico territorial existe pero la herramienta legal para intervenir no alcanza.
Al mismo tiempo, Schmuck evitó caer en el simplismo. Reconoció que detrás de la actividad hay situaciones de pobreza, adicciones y vulnerabilidad social que ninguna ley va a resolver de un plumazo. El foco de la nueva normativa, aclaró, estará puesto en los casos más graves: los cuidacoches que ejercen violencia, que extorsionan a automovilistas o que forman parte de organizaciones delictivas.
"Necesitamos la prohibición provincial, hacernos cargo de la prohibición local y poder actuar de oficio, sobre todo en aquellos casos en los que los cuidacoches son parte de organizaciones criminales", concluyó la presidenta del Concejo.
El tema arrastra años de debate en Rosario sin resolución efectiva. La ciudad intentó en distintos momentos regularizar la actividad, incorporar a los cuidacoches a esquemas formales de estacionamiento medido y aplicar sanciones administrativas, con resultados magros. La novedad ahora es que el propio bloque que impulsó la última ordenanza reconoce su fracaso y busca un nuevo camino, esta vez apoyado en una eventual ley provincial que cambie la ecuación de fuerza en la calle.
Preguntas frecuentes
¿Qué dice la ordenanza actual de cuidacoches en Rosario?
La normativa vigente exige que los vecinos presenten una denuncia formal para que el municipio pueda intervenir. La propia presidenta del Concejo, Schmuck, reconoció que ese mecanismo 'no funcionó' en la práctica.
¿Se van a prohibir los cuidacoches en Rosario?
Depende primero de lo que decida el Senado provincial. Si se aprueba la prohibición a nivel provincial, el Concejo Municipal de Rosario avanzaría con una ordenanza local que permita actuar de oficio, especialmente contra los cuidacoches violentos o vinculados al crimen organizado.
¿Por qué la Policía no puede actuar hoy contra los cuidacoches?
Porque sin una prohibición expresa, la actividad no constituye un delito flagrante que habilite la intervención policial de oficio. La nueva ley provincial cambiaría ese marco legal.