Subasta histórica en Rosario: vendieron avión incautado por $70 millones
La subasta de bienes incautados al delito más grande de Argentina se realizó en Rosario con 5.411 inscriptos de todo el país. Un avión fue la estrella al venderse por $70 millones a pilotos cordobeses, mientras que el total recaudado se destinará a víctimas del delito.
Lo que pasó este jueves en el Salón Metropolitano de Rosario no tiene precedentes en el país. La subasta de bienes incautados al delito más grande de la historia argentina se llevó todas las miradas, con 5.411 personas registradas de las 23 provincias y la Ciudad de Buenos Aires que siguieron cada martillazo.
La estrella indiscutida fue un avión que se vendió por 70 millones de pesos, después de superar una serie de recursos judiciales que presentó la defensa del anterior dueño. Los compradores fueron pilotos profesionales de Córdoba que planean usarlo para vuelos privados. Una inversión que habla de confianza en el negocio y en la legalidad del proceso.
Matías Figueroa Escauriza, secretario de Gestión de Registros, no se guardó nada al hablar con El Tres: "Tuvimos la típica resistencia cuando le tocamos la plata a quien más tiene, con información falsa diciendo que la justicia había frenado la subasta, algo que nunca ocurrió. En Santa Fe se terminó la impunidad".
Bajo la organización de la Agencia Provincial de Registro (Aprad), la puja fue intensa y el resultado contundente: se vendieron los 150 lotes disponibles. Detrás del avión, los vehículos de alta gama lideraron la recaudación con una Toyota SW4 en 59 millones y un Audi A7 en 42 millones. Las motos más caras llegaron a los 8 millones de pesos, mientras que las más accesibles arrancaron en 600 mil.
¿Y adónde va toda esa plata? Tres destinos claros: resarcimiento a víctimas del delito, autofinanciamiento de la propia Aprad para no usar impuestos santafesinos, y apoyo a instituciones de bien público. "Ya resarcimos a más de 46 víctimas con más de 300 millones de pesos recuperados", detalló Figueroa Escauriza.
La jornada tuvo un fuerte cariz político con la presencia del gobernador Maximiliano Pullaro y Horacio Rodríguez Larreta, quien viajó especialmente para observar el modelo santafesino. "En la provincia se persigue el delito, se encarcela a los delincuentes y se les quitan los bienes para que esos recursos vuelvan a las víctimas", remarcó Pullaro.
"A Rosario, desde muchos puntos del país y del mundo, se la miraba con piedad, y hoy se la observa con respeto porque pudimos demostrar que el delito y la violencia bajaron", afirmó el gobernador. Una frase que resume el cambio de paradigma que busca instalar Santa Fe: que el crimen no solo no pague, sino que termine financiando su propia persecución.