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Imputaron en Rosario a una partera de 88 años por vender bebés entre 1968 y 1980

Franco Giallo • 18 de septiembre de 2026

Una ex partera del Hospital Roque Sáenz Peña fue formalmente imputada por la fiscal federal Soledad García por haber separado bebés de sus madres biológicas y entregarlos por dinero. El caso involucra al menos seis víctimas y abarca más de una década de hechos en Rosario.

Lo que hizo esta mujer durante más de una década en un hospital público de Rosario no tiene nombre fácil. O sí lo tiene, y es uno de los más pesados que puede cargar una persona: le arrancó la identidad a bebés recién nacidos, los separó de sus madres biológicas y los entregó a cambio de dinero. Hoy tiene 88 años, y la Justicia federal la alcanzó igual.

La fiscal federal Soledad García, titular del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Rosario, formalizó esta semana la imputación contra la ex partera del Hospital Roque Sáenz Peña por los delitos de supresión y alteración del estado civil e identidad de un menor de diez años y falsedad ideológica de instrumento público. La audiencia se celebró el miércoles ante el juez de Garantías Eduardo Rodrigues Da Cruz.

El caso concreto que motivó la imputación ocurrió en 1970: la acusada habría confeccionado un certificado de nacimiento con datos falsos sobre la filiación de una beba, consignando como padres biológicos a E.A.Q. y A.T.B. —ambos ya fallecidos—, cuando en realidad no lo eran. La niña fue inscripta en el Registro Civil como C.E.M.Q. y vivió décadas sin saber la verdad sobre su origen.

Pero ese no es el único caso. Según la fiscal García, la conducta de la imputada fue sistemática entre 1968 y 1980: "De manera sistemática separaba bebés de sus madres biológicas y los entregaba por dinero. Hay al menos cinco víctimas, todas denunciaron tener suprimida su identidad", afirmó durante la audiencia. La investigación analiza en total seis situaciones, incluyendo el caso que motivó la imputación formal.

Uno de los detalles más estremecedores del expediente es que una de las presuntas víctimas habría sido criada como hija de la propia imputada. Se trata de la mujer identificada por sus iniciales como D.E.V., conocida con el apodo de "Dolly", sobre quien el juez ordenó la extracción compulsiva de ADN para determinar si existe vínculo biológico con la acusada. También se autorizó la extracción de ADN de la imputada, medida que la defensa intentó resistir sin éxito.

La fiscal fue contundente al evaluar la gravedad de lo investigado: "Es un caso gravísimo. Afectó derechos a la identidad y dignidad de esas personas", sostuvo. Y fue más lejos al señalar que la conducta "excede una mera irregularidad administrativa" y que la filiación falsa asentada en documentos públicos "produjo consecuencias jurídicas permanentes que hasta el día de hoy se mantienen inalteradas".

¿Cuántas vidas se torcieron por la codicia de una persona con acceso a un sello y una planilla en blanco? Esa es la pregunta que sobrevuela este expediente y que, con cada nueva víctima que aparece, se vuelve más difícil de responder.

La defensa intentó el camino más previsible: planteó la prescripción de la acción penal. El juez Rodrigues Da Cruz la rechazó de plano. El fundamento es sólido y tiene respaldo en jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación: se trata de un delito continuado, cuyos efectos persisten mientras las víctimas no recuperen su identidad. En otras palabras, el delito no terminó en 1970 ni en 1980. Sigue ocurriendo hoy, cada vez que alguna de esas personas no sabe quién es.

En las entrevistas y el acompañamiento a las víctimas intervino el Área de Atención a las Víctimas de la Unidad Fiscal Rosario, a cargo del fiscal Andrés Montefeltro. Un detalle que no es menor: estas mujeres llegaron a la Justicia después de años, probablemente décadas, de sospechas, preguntas sin respuesta y búsquedas en silencio. Que hoy tengan un espacio de contención institucional es lo mínimo que el Estado puede ofrecerles.

El Hospital Roque Sáenz Peña, donde la imputada trabajó en el área de maternidad, es uno de los efectores públicos históricos de Rosario. Que durante más de una década haya sido el escenario de esta trama —con una partera que usaba su posición de confianza para separar familias a cambio de plata— es una herida que la institución también tendrá que procesar.

La investigación continúa abierta. Hay al menos cinco víctimas más cuyas historias todavía esperan ser esclarecidas. Y una mujer de 88 años que, tarde o temprano, deberá responder por cada una de ellas.

Con información de: El Ciudadano, La Capital.

Quien es
Fiscal Soledad García: quién lleva el caso
Soledad García es la fiscal federal a cargo del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Rosario, especializada en criminalidad económica y trata de personas. Es una de las fiscales con mayor perfil en causas sensibles de la región.
El lugar
Hospital Roque Sáenz Peña: el escenario de los hechos
El Hospital Roque Sáenz Peña es uno de los hospitales públicos históricos de Rosario, ubicado en el barrio Echesortu. Su área de maternidad fue el lugar donde la imputada trabajó como partera durante el período investigado, entre 1968 y 1980.
En contexto
El delito que no prescribe: identidad suprimida
El artículo 139 del Código Penal argentino tipifica la supresión y alteración del estado civil e identidad de menores de diez años. La jurisprudencia de la Corte Suprema reconoce que se trata de un delito continuado: sus efectos persisten mientras la víctima no recupere su identidad, lo que impide la prescripción.

Preguntas frecuentes

Por qué no prescribió el delito si ocurrió hace más de 50 años?

El juez rechazó la prescripción porque se trata de un delito continuado: sus efectos jurídicos persisten mientras las víctimas no recuperen su identidad, según jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Cuántas víctimas hay en la causa contra la partera de Rosario?

La investigación analiza al menos seis situaciones, incluyendo el caso que motivó la imputación formal. Una de las presuntas víctimas habría sido criada como hija de la propia imputada.

Qué es la extracción compulsiva de ADN y por qué la ordenaron?

Es una medida judicial que obliga a una persona a dar una muestra de ADN sin su consentimiento. El juez la autorizó tanto para la imputada como para una de las presuntas víctimas, para determinar si existe vínculo biológico entre ellas.

En qué hospital trabajaba la partera imputada en Rosario?

La acusada se desempeñaba como partera en el área de maternidad del Hospital Roque Sáenz Peña de Rosario, donde habría cometido los hechos investigados entre 1968 y 1980.

Fuente: El Ciudadano