Showcase evalúa irse de Rosario: el cine más grande de la ciudad en peligro
La cadena de cines analiza su salida de Argentina por la crisis del sector y el avance del streaming. En Rosario, esto significaría el cierre de las 14 salas del Alto Rosario Shopping, el complejo cinematográfico más grande de la ciudad.
Lo que parecía impensable hace unos años hoy es una realidad que golpea fuerte: Showcase, la cadena de cines más importante de Rosario, está evaluando abandonar Argentina por completo. Según informó La Capital, la empresa enfrenta un escenario adverso que la tiene contra las cuerdas.
El dato que más duele para los rosarinos es concreto: si Showcase se va, Rosario perdería su cine comercial más grande. Las 14 salas del Alto Rosario Shopping quedarían vacías, dejando un agujero enorme en la oferta de entretenimiento de la ciudad.
¿Qué llevó a esta situación límite? La respuesta está en los números que no mienten: la caída brutal en la venta de entradas. El streaming no solo cambió los hábitos, los demolió. Netflix, Amazon Prime, Disney+ y compañía se llevaron puesto al ritual sagrado de ir al cine un sábado a la noche.
Pero hay algo más profundo en esta crisis. No es solo que la gente prefiera el sillón de casa al de la sala. Es que el modelo de negocio se quebró. Los costos operativos se mantienen altos mientras los ingresos se desploman. Una ecuación que no cierra por ningún lado.
Para Rosario, esto sería un golpe durísimo. Showcase no es solo un cine más: es el corazón del entretenimiento familiar de la zona norte. Miles de rosarinos crecieron viendo películas en esas salas, desde los blockbusters de Hollywood hasta los estrenos nacionales.
¿Habrá alguna alternativa si finalmente se van? Por ahora, el panorama es incierto. Otras cadenas podrían evaluar ocupar ese espacio, pero con el mismo contexto adverso que está expulsando a Showcase. La pregunta que flota en el aire es inevitable: ¿estamos presenciando el fin de una era?
Lo que está claro es que esta no es solo la historia de una empresa que se va. Es el síntoma de una transformación cultural que llegó para quedarse, y Rosario podría ser una de sus víctimas más visibles.