Trump impone nuevos aranceles a 60 países: Argentina entre los afectados
El gobierno de Donald Trump anunció aranceles de entre el 10 y el 12,5% a importaciones de 60 países, incluida la Argentina, bajo el amparo de la Sección 301 de la legislación comercial estadounidense. La medida reemplaza el arancel global temporal que expira este viernes y representa una nueva escalada en la guerra comercial iniciada en abril de 2025.
La guerra comercial de Donald Trump entró en una nueva fase este jueves, cuando la oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, anunció aranceles de entre el 10 y el 12,5% a las importaciones provenientes de 60 países y economías, incluida la Argentina. La medida llega en el momento exacto en que expira el arancel global temporal del 10% que Washington había impuesto como puente legal tras el fallo de la Corte Suprema estadounidense.
La justificación oficial apunta a "esfuerzos insuficientes para combatir el trabajo forzoso", una causal que la administración Trump utilizó para activar la Sección 301 de la legislación comercial, la misma herramienta que Washington empleó históricamente contra China en la primera guerra comercial de 2018. Investigaciones iniciadas en marzo de 2026 por la oficina de Greer determinaron que las prácticas de los países afectados perjudican a trabajadores y empresas estadounidenses, lo que habilitó legalmente la aplicación de los nuevos gravámenes.
Para la Argentina, el anuncio tiene una carga política particular: llega apenas meses después de la firma de un tratado recíproco de comercio e inversión con Estados Unidos, un acuerdo que el gobierno de Javier Milei presentó como un logro diplomático de primer orden en el vínculo bilateral. Ese tratado había quedado en un limbo luego de que el Tribunal Supremo estadounidense anulara la mayor parte de los aranceles globales impulsados por la Casa Blanca, y ahora la nueva tanda de gravámenes vuelve a poner presión sobre la relación comercial entre ambos países.
La arquitectura de los nuevos aranceles es diferenciada según el país y el producto. 17 economías recibirán un arancel adicional del 10%, mientras que otras quedarán sujetas al 12,5%. En América Latina, México, Guatemala, Honduras y El Salvador enfrentarán el gravamen del 10%, en tanto que Costa Rica, Panamá y República Dominicana quedarán bajo la tasa más alta del 12,5%. Las 27 economías de la Unión Europea recibirán un arancel conjunto del 10%, junto a potencias como India, Japón, Corea del Sur, Taiwán, Suiza, Canadá y el Reino Unido, aunque con variaciones según el tipo de producto.
Un dato relevante: China no figura en la nueva lista. El gigante asiático ya enfrenta aranceles específicos y superiores negociados en un carril separado, lo que confirma que Pekín sigue siendo el principal objetivo estratégico de la política comercial de Trump, mientras el resto del mundo queda atrapado en un esquema de presión generalizada.
La medida representa también una respuesta a la derrota judicial que sufrió la Casa Blanca cuando el Tribunal Supremo anuló la mayoría de los aranceles globales impuestos originalmente. Ante ese revés, la administración Trump recurrió a herramientas legales alternativas —primero un arancel temporal del 10% en febrero, ahora la Sección 301— para sostener su estrategia proteccionista sin depender de las facultades presidenciales cuestionadas judicialmente.
Desde una perspectiva de política económica, el esquema arancelario de Trump tiene una lógica clara: usar el acceso al mercado estadounidense como palanca de negociación y presión. El problema para países como la Argentina es que, independientemente de la retórica sobre el trabajo forzoso, el efecto concreto es un encarecimiento de las exportaciones hacia el principal mercado del mundo. Para una economía que busca dólares frescos y mercados externos, cualquier barrera adicional al comercio tiene un costo real y mensurable.
El impacto sobre las exportaciones argentinas dependerá de qué productos queden alcanzados por los nuevos gravámenes y si el gobierno de Milei logra renegociar condiciones en el marco del tratado bilateral ya firmado. Por ahora, Buenos Aires deberá navegar una nueva turbulencia en el vínculo con Washington, en un contexto global donde el libre comercio cede terreno ante el avance del proteccionismo.
Preguntas frecuentes
¿Qué productos argentinos se verán afectados por los nuevos aranceles de Trump?
La nota no especifica qué productos argentinos quedan alcanzados. Las tasas varían según el origen y tipo de producto, por lo que el impacto concreto dependerá de las categorías que defina la oficina del Representante Comercial de EE.UU. en la reglamentación final.
¿Por qué Argentina tiene aranceles si firmó un tratado comercial con Estados Unidos?
El tratado recíproco de comercio e inversión firmado entre Argentina y EE.UU. quedó en un limbo legal tras el fallo de la Corte Suprema estadounidense que anuló los aranceles globales de Trump. Los nuevos gravámenes se aplican bajo la Sección 301, un mecanismo legal distinto que no está cubierto por ese acuerdo bilateral.
¿Cuánto es el arancel que le aplica Trump a la Argentina?
Según el anuncio, Argentina queda alcanzada por aranceles de entre el 10 y el 12,5%, aunque la tasa exacta puede variar según el tipo de producto importado.
¿China también tiene estos nuevos aranceles?
No. China no figura en la nueva lista de 60 países porque ya enfrenta aranceles específicos y superiores negociados en un carril separado por la administración Trump.