Falsa amenaza de bomba en el centro de Rosario: un detenido tras operativo en calle Córdoba
Un hombre de 34 años fue aprehendido el miércoles por la tarde luego de llamar al 911 y reportar un artefacto explosivo en calle Córdoba al 1300. La Brigada de Neutralización de Explosivos intervino y confirmó que no había ningún peligro. El sospechoso fue localizado cerca de la Terminal de Ómnibus.
Lo que arrancó como una alerta de máxima tensión en pleno microcentro rosarino terminó siendo una maniobra tan peligrosa como absurda: una falsa amenaza de bomba que movilizó a decenas de efectivos, paralizó una zona céntrica y le costó la libertad a un hombre de 34 años.
Fue el miércoles por la tarde cuando el 911 recibió un llamado alertando sobre la presencia de un artefacto explosivo en calle Córdoba al 1300, en pleno corazón de la ciudad. La zona, de alto tránsito peatonal y comercial, entró de inmediato en el radar policial.
El primer contingente en llegar fue el personal de la brigada motorizada, que peinó el sector sin encontrar a nadie en el lugar. Eso no fue suficiente para levantar la alerta: con este tipo de amenazas, los protocolos son claros y no se improvisa. Entonces entró en acción la Brigada de Neutralización de Explosivos, el equipo especializado que tiene la última palabra en estos casos.
Tras una revisión exhaustiva del área, los especialistas confirmaron lo que muchos esperaban: no había ningún artefacto. Ningún explosivo, ningún paquete sospechoso, ningún peligro real. Solo el caos innecesario que genera este tipo de llamados en una ciudad que ya tiene suficiente con sus propios problemas de seguridad.
Pero la historia no terminó ahí. En forma simultánea al operativo en Córdoba, las fuerzas de seguridad trabajaban en silencio en otra dirección: rastrear el origen de la llamada. La localización del teléfono desde el que se realizó el llamado al 911 los llevó hasta la zona de la Terminal de Ómnibus, a pocas cuadras del lugar de la supuesta amenaza.
Ahí estaba el hombre. 34 años, sin mayores explicaciones por el momento. Fue aprehendido sin resistencia y se le secuestró un teléfono celular Motorola E32, presumiblemente el mismo dispositivo utilizado para realizar la llamada falsa. Un dato que, en el marco de la investigación judicial que seguirá, puede ser clave.
¿Qué lleva a alguien a hacer esto? La pregunta no es menor. Una falsa amenaza de bomba no es una travesura: moviliza recursos del Estado, genera pánico en la población, interrumpe la actividad comercial y, sobre todo, distrae a las fuerzas de seguridad de situaciones que sí pueden ser reales. En una ciudad como Rosario, donde cada efectivo y cada minuto cuentan, ese costo es altísimo.
El detenido quedó a disposición de la Justicia, que deberá determinar los cargos exactos. En Argentina, las falsas amenazas de este tipo pueden encuadrarse en figuras que van desde la perturbación del orden público hasta el entorpecimiento de la función policial, con penas que pueden superar los dos años de prisión según las circunstancias.
Por ahora, el microcentro rosarino volvió a su ritmo habitual. Pero el episodio deja una pregunta flotando: ¿cuántos recursos se desperdician cada año en este tipo de llamados falsos mientras la ciudad reclama más presencia policial en las calles?
Con informacion de: Rosario3, La Capital.
Preguntas frecuentes
Qué pasó con la amenaza de bomba en el centro de Rosario?
Un hombre de 34 años llamó al 911 el miércoles para reportar un artefacto explosivo en calle Córdoba al 1300. La Brigada de Neutralización de Explosivos confirmó que era falsa y el sospechoso fue detenido cerca de la Terminal de Ómnibus.
Qué le puede pasar al detenido por la falsa amenaza de bomba en Rosario?
El hombre quedó a disposición de la Justicia. En Argentina, este tipo de acciones pueden derivar en imputaciones por falsa denuncia o perturbación del orden público, con penas de hasta dos años de prisión.
Cómo lo encontraron al autor de la amenaza de bomba?
Las fuerzas de seguridad localizaron el teléfono desde el que se realizó el llamado al 911 y rastrearon al sospechoso hasta la zona de la Terminal de Ómnibus de Rosario, donde fue aprehendido.