El 'fantasma fiscal' rosarino detrás de los 26 kilos de cocaína del taxista en Junín
Ezequiel M., un narco de 37 años sin domicilio registrado ni antecedentes penales, fue detenido por la Policía Federal en Rosario más de un año después de que su transportista cayera con 26 kilos de cocaína en la Ruta 7. La clave fue una app de mensajería cifrada y una charla comprometedora.
Lo que parecía un procedimiento rutinario de Gendarmería en la Ruta 7 terminó siendo el primer hilo de un ovillo que tardó más de un año en desenredarse. Al final del hilo estaba Ezequiel M., un rosarino de 37 años que vivía sin dejar rastros: sin domicilio registrado, sin trabajo formal, sin causas penales vinculadas a la violencia narco. Un fantasma. Y los fantasmas, tarde o temprano, aparecen.
Era el mediodía del 27 de junio de 2025 cuando el taxista Franco A. fue interceptado por Gendarmería sobre la Ruta 7, a la altura de Junín, provincia de Buenos Aires. Adentro de su Renault Fluence había 26 kilos de cocaína. Venía de la ciudad de Buenos Aires, donde había cargado la mercadería, y tenía paradas programadas: parte del cargamento quedaba en Junín, el resto viajaba a Rosario. Ahí lo esperaba Ezequiel M.
Lo que Franco A. no supo —o no quiso escuchar— es que ya era tarde. "Lo tenían visto, no lo estaban investigando, lo estaban esperando", le diría después su jefe a un contacto, en una conversación que terminaría siendo una de las piezas clave de la causa. Junín tiene 600 cámaras, y el Fluence había pasado un par de veces con secuencias que llamaron la atención. El taxi estaba marcado antes de que Franco pusiera primera.
Días después del arresto, dos hombres vinculados a la operación se lamentaban por el golpe mientras miraban las noticias. Uno de ellos era Ezequiel M. En esa charla, captada por los investigadores, el rosarino hacía cuentas en voz alta: "Eran 25, yo pagué 20, estoy debiendo 5". Y aclaraba, con la frialdad de quien lleva años en el negocio, que no iba a hacerse responsable por la mercadería perdida. Las cosas se pierden, decía. El problema es que esa conversación lo perdió a él.
El canal que usaban era Zangi, una aplicación de mensajería cifrada que no requiere número de teléfono ni correo electrónico para registrarse, no almacena datos en sus servidores y permite usar nombres ficticios. Ezequiel M. figuraba en el celular del taxista como "XquisZ". En el mundo narco, esa clase de anonimato vale oro. Pero el oro tiene grietas.
La grieta llegó el 7 de julio de 2025, cuando cayó detenido en Rosario Cristian D. M., un hombre buscado por su vínculo con la red de Ezequiel "Negro" V., conocido transa de Villa Moreno y barrio Matheu. El celular de Cristian fue un catálogo: Zangi y WhatsApp llenos de contactos del palo narco. Entre ellos, el escurridizo XquisZ. Las conversaciones y una serie de comprobantes de transferencias bancarias con su identidad real terminaron de cerrar el círculo.
¿Cuánto tiempo puede alguien moverse como fantasma en una ciudad que cada vez tiene más ojos encima del narcotráfico? En el caso de Ezequiel M., algo más de un año. Este jueves por la noche, la Policía Federal lo detuvo en un departamento de Cochabamba al 1900, en Rosario. La causa está en manos de los fiscales federales Santiago Alberdi y Juan Pablo Frausín.
El perfil que emerge de la investigación es el de un narco de clase media que operaba en las sombras: sin el ruido de las bandas territoriales, sin tiroteos, sin la exposición que suele delatar a los eslabones más visibles de la cadena. El tipo de operador que mueve cocaína entre Buenos Aires, Junín y Rosario usando apps cifradas y taxistas de confianza, y que cuando algo sale mal hace las cuentas y sigue adelante. Hasta que no puede más.
El taxista Franco A., definido por su propio empleador como un hombre "de fierro" que no iba a hablar, sigue detenido. La promesa de que "tirado no lo iban a dejar" quedó flotando en esa conversación interceptada. Ahora, con Ezequiel M. también preso, habrá que ver quién cumple qué.
Preguntas frecuentes
Quién es Ezequiel M., el narco rosarino detenido por los 26 kilos de cocaína?
Es un hombre de 37 años, sin domicilio registrado ni antecedentes penales, que operaba como financista de transporte de droga entre Buenos Aires, Junín y Rosario. Fue detenido por la Policía Federal en Cochabamba al 1900, Rosario.
Cómo lo identificaron si usaba una app anónima?
La clave fue la detención de un tercer hombre en Rosario cuyo celular contenía conversaciones comprometedoras con Ezequiel M. en Zangi, más comprobantes de transferencias bancarias con su identidad real.
Qué pasó con el taxista que llevaba la cocaína?
Franco A. fue detenido por Gendarmería el 27 de junio de 2025 en la Ruta 7 a la altura de Junín, con 26 kilos de cocaína en su Renault Fluence. Continúa detenido mientras avanza la causa federal.