Rosario: padre demanda a ex pareja tras denuncia falsa de abuso sexual
Eduardo Otero llevará a juicio a su ex pareja y otros tres implicados después de que la Justicia desestimara una denuncia por abuso sexual contra su hija. El hombre asegura que la acusación buscaba obstruir el vínculo paterno-filial.
Un complejo caso judicial que involucra denuncias falsas y disputas por la tenencia llegará próximamente a juicio oral en Rosario. Eduardo Otero demandó a su ex pareja y otras tres personas tras ser víctima de una denuncia por abuso sexual contra su propia hija que la Justicia terminó desestimando.
Según informó Rosario3, los hechos se remontan a 2022, cuando en medio de una disputa por el régimen de cuidado de la menor, la madre de la niña junto a dos testigos y una abogada presentaron la denuncia penal. Otero sostiene que esta acusación tenía como único propósito "obstruir el vínculo" con su hija.
La investigación quedó en manos de la fiscal Alejandra Raigal, quien tras analizar las pruebas desestimó completamente el caso. Esta decisión fue posteriormente ratificada por instancias superiores, confirmando que no existían elementos que sustentaran la grave acusación.
El expediente tomó un nuevo rumbo cuando Otero se presentó como querellante, lo que derivó en la elevación a juicio de cuatro personas: la madre de la menor, dos testigos y la letrada que impulsó la denuncia. La medida fue dispuesta por el camarista Gustavo Salvador y ya quedó firme, por lo que el proceso oral se realizará en los próximos meses.
El drama personal detrás de este caso judicial es desgarrador. Otero reveló que hace tres años y medio que no puede ver a su hija y desconoce los motivos. Denunció que la menor habría sido manipulada psicológicamente para rechazar todo contacto con él, una situación que busca revertir a través de la Justicia.
De acuerdo con lo publicado por Rosario3, el padre pidió por una resolución judicial que le permita restablecer el vínculo con su hija, interrumpido abruptamente tras la denuncia que ahora se demostró infundada. El caso pone en evidencia las graves consecuencias que pueden tener las denuncias falsas en contextos de disputas familiares.