Granadero Baigorria: familia esperó a ladrones tras la puerta y uno fue atrapado
Una familia de Granadero Baigorria vivió momentos de terror en la madrugada del lunes cuando dos delincuentes forzaron el ingreso a su vivienda. Gracias a las cámaras de seguridad y a la reacción de los vecinos, uno de los sospechosos fue retenido horas después en la calle.
La madrugada del lunes 3 de agosto fue de pánico para una familia de Granadero Baigorria: dos delincuentes intentaron robar su vivienda ubicada en avenida Eva Perón al 900, pero la combinación de cámaras de seguridad, la reacción de los propios dueños de casa y los ladridos de un perro frustraron el asalto. Horas más tarde, uno de los sospechosos terminó retenido en la calle por los mismos vecinos.
Todo comenzó cerca de la 1.30 de la madrugada, cuando la dueña de casa escuchó ruidos en el pasillo y, al revisar el sistema de monitoreo del domicilio, vio a un desconocido merodeando los alrededores. La tecnología, que suele ser el último recurso de los vecinos ante la inseguridad, esta vez resultó clave para anticipar lo que vendría.
Minutos antes de las 2 de la mañana, el mismo sujeto regresó acompañado de un cómplice. Juntos destrabaron el portón de entrada y avanzaron hacia la vivienda trasera, donde en ese momento dormían dos niñas de 7 y 13 años. La situación escaló rápidamente: el padre y el hijo de la familia se parapetaron detrás de la puerta, dispuestos a defender el hogar. Sin embargo, los intrusos huyeron a los pocos segundos, aparentemente espantados por los ladridos del perro de la casa.
El episodio no terminó ahí. Pasadas las 5 de la mañana, Eugenia, hija del matrimonio, salió a comprar un medicamento para su madre, que sufría dolor de cabeza producto del susto. En el camino, reconoció a uno de los delincuentes caminando por el barrio. "Lo reconocí de lejos cuando volvía de comprarle un remedio a mi mamá por el dolor de cabeza del susto. Avisé rápido, mi papá y mi hermano lo retuvieron en la calle y llamamos a la policía", relató la joven en diálogo con el móvil de El Tres.
Eugenia también contó que, mientras esperaban la llegada del patrullero, increpó al sospechoso. La respuesta del joven no dejó de sorprender: "Me dijo que venía a buscar las bicicletas enviado por otra persona", reveló. Una excusa que no convenció a nadie y que ahora forma parte de la investigación policial.
El detenido fue trasladado a una sede policial de la zona, donde se trabaja para establecer su identidad y determinar el paradero del segundo delincuente, que logró escapar y permanece prófugo. Las imágenes captadas por las cámaras del domicilio son el principal elemento de prueba con el que cuentan los investigadores.
Granadero Baigorria, municipio del Gran Rosario ubicado a pocos kilómetros al norte de la ciudad sobre la costa del Paraná, viene registrando en los últimos años un crecimiento poblacional sostenido que no siempre fue acompañado por el refuerzo de los recursos de seguridad. Episodios como este reflejan una preocupación que los vecinos del distrito expresan con frecuencia: la sensación de vulnerabilidad en los hogares, especialmente en las horas nocturnas.
Tras la pesadilla vivida, la familia confirmó que reforzará la seguridad de los portones del domicilio. Una decisión que, lamentablemente, muchos vecinos del Gran Rosario se ven obligados a tomar después de sufrir en carne propia la violencia del delito.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasó con los ladrones que entraron a la casa en Granadero Baigorria?
Uno de los dos delincuentes fue retenido por la propia familia horas después del intento de robo y entregado a la policía. El segundo sospechoso logró escapar y permanece prófugo.
¿Cómo se dieron cuenta que estaban entrando a robar?
La dueña de casa vio por las cámaras de seguridad del domicilio cómo los delincuentes merodeaban y luego forzaban el portón de entrada en la madrugada.
¿Hubo heridos en el intento de robo en avenida Eva Perón?
No hubo heridos. Los delincuentes huyeron rápidamente, aparentemente asustados por los ladridos del perro de la familia, antes de que se produjera ningún enfrentamiento físico.