Terror en Las Parejas: banda armada asaltó familia en barrio privado
Una familia fue víctima de un violento asalto en su vivienda de un barrio privado de Las Parejas. Los delincuentes, que habrían vigilado previamente, cortaron la luz, destruyeron cámaras y golpearon a las víctimas exigiendo dinero.
Lo que pasó en Las Parejas durante la madrugada del jueves no se olvida fácil. Una familia que creía estar segura en su barrio privado vivió una pesadilla que duró horas y que desnuda la realidad que atraviesa el interior santafesino.
Según informó El Ciudadano, los delincuentes no improvisaron nada. Habrían realizado tareas de vigilancia previa desde un Toyota Etios, estudiando los movimientos de la familia y esperando el momento justo para atacar. Una metodología que habla de una banda organizada, no de oportunistas.
El operativo criminal fue meticuloso y brutal. Primero cortaron la luz de la casa, después destruyeron las cámaras de seguridad para borrar cualquier rastro. Rompieron un vidrio del garaje y entraron mientras la familia dormía. Eran entre 5 y 6 personas, todos jóvenes, todos armados.
¿Cuánto terror puede soportar una familia en su propia casa? Los ladrones golpearon a las víctimas mientras les exigían dinero en efectivo. Buscaban alrededor de un millón de pesos, una cifra que sugiere que sabían exactamente a quién estaban robando. Al no encontrar esa suma, desvalijaron todo: celulares, billeteras, televisores, ropa.
El detalle más siniestro: se llevaron la camioneta de la familia para cargar el botín. Antes de huir, encerraron a los moradores, según confirmó Contacto Radio. Un acto de crueldad innecesaria que muestra el nivel de violencia que manejan estas bandas.
La suerte cambió cuando uno de los integrantes de la familia logró liberarse y dar aviso a las autoridades. Durante el operativo posterior, la policía encontró el Toyota Etios utilizado por los delincuentes encajado en un camino rural, abandonado durante la fuga.
Las Parejas, una ciudad que hasta hace poco se consideraba tranquila, ahora convive con una realidad que ya conocen bien en Rosario y el Gran Rosario. Los barrios privados ya no son garantía de seguridad cuando las bandas operan con esta profesionalidad.
¿Hasta cuándo vamos a permitir que el crimen organizado avance sobre el interior santafesino? Esta familia tuvo suerte de que no pasara a mayores, pero el mensaje es claro: nadie está a salvo cuando la delincuencia se organiza de esta manera.