Empleo registrado en caída: Santa Fe siente el golpe de 411.613 puestos perdidos
El empleo formal volvió a caer en mayo según el SIPA, con 135.438 puestos menos en el sector privado y 16.701 en el público respecto a un año atrás. Desde que asumió Milei, la destrucción acumulada de empleo registrado supera los 411.000 puestos, una tendencia que golpea de lleno a la economía santafesina.
El mercado laboral formal argentino volvió a dar señales de deterioro en mayo de 2026. Los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), difundidos por la Secretaría de Trabajo de la Nación, confirman que el empleo registrado privado cayó 135.438 puestos respecto al mismo mes del año anterior, una baja del 2,16% interanual. El sector público no fue la excepción: perdió 16.701 empleos, lo que representa un retroceso del 0,49%.
El número que más duele, sin embargo, es el acumulado desde que Javier Milei asumió la presidencia: 411.613 puestos de trabajo registrado destruidos. Una cifra que no es abstracta para quienes cubrimos la política económica desde las provincias. En Santa Fe, donde la industria manufacturera, el agro y el comercio son columna vertebral del empleo formal, cada punto porcentual de caída se traduce en familias que pierden cobertura de salud, aportes jubilatorios y estabilidad.
El informe del SIPA muestra una foto más compleja que la simple destrucción de empleo. Hubo sectores que crecieron: los trabajadores de casas particulares sumaron 6.319 personas al padrón registrado, y los monotributistas incorporaron 42.672 nuevos inscriptos. Pero los autónomos registraron una baja de 6.514, lo que sugiere que incluso el trabajo independiente formal está bajo presión.
La lectura política de estos números no es menor. El gobierno nacional insiste en que la economía está en proceso de recuperación y que el ajuste fiscal era inevitable para sanear las cuentas públicas. Pero los datos del SIPA cuentan otra historia: la formalidad laboral, que es el termómetro más confiable del estado real de la economía productiva, sigue en rojo. El empleo en blanco no miente: no hay rebote sostenido si los trabajadores registrados siguen siendo menos cada mes.
Desde la perspectiva santafesina, el problema tiene una dimensión adicional. La provincia de Santa Fe es una de las principales contribuyentes al sistema previsional nacional, y la caída del empleo registrado impacta directamente en la recaudación de aportes y contribuciones que luego se distribuyen vía coparticipación. Es decir: menos empleo formal en el país significa menos recursos para las provincias, en un contexto donde la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro ya viene reclamando al gobierno nacional el cumplimiento de deudas históricas en materia de coparticipación y obra pública.
El dato de los monotributistas que crecen mientras el empleo en relación de dependencia cae es, además, una señal clásica de lo que los economistas llaman precarización encubierta: trabajadores que antes tenían un empleo formal con todos los derechos y que ahora facturan como monotributistas para el mismo empleador, sin obra social propia, sin indemnización, sin estabilidad. Una tendencia que en Rosario y el Gran Rosario se viene observando con fuerza en sectores como el comercio, la logística y los servicios.
Lo que los números del SIPA no dicen, pero que cualquier cronista que haya pisado las fábricas del cordón industrial del Paraná o los galpones del Puerto de Rosario sabe, es que detrás de cada puesto perdido hay una historia concreta: un operario que no renueva contrato, un empleado administrativo que pasa a ser monotributista, un comercio que cierra y manda a sus empleados a la informalidad. 411.613 historias, para ser exactos.
El gobierno de Milei apuesta a que la baja de la inflación y la estabilidad cambiaria terminen traccionando la recuperación del empleo. Puede ser. Pero los plazos de la política económica y los plazos de la gente que necesita trabajar no siempre coinciden. Y mientras tanto, el contador sigue corriendo.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos empleos se perdieron desde que asumió Milei?
Según el SIPA, desde el inicio de la gestión de Javier Milei se perdieron 411.613 puestos de trabajo registrado en Argentina, entre empleo privado, público y autónomos.
¿Por qué cayó el empleo registrado en mayo 2026?
El empleo privado registrado cayó un 2,16% interanual (135.438 puestos menos) y el público un 0,49% (16.701 menos), en el marco del ajuste fiscal y la contracción de la actividad económica durante la gestión Milei.
¿El monotributo creció aunque cayó el empleo formal?
Sí. En mayo se sumaron 42.672 nuevos monotributistas, lo que los economistas interpretan como una señal de precarización: trabajadores que migran del empleo en relación de dependencia al trabajo independiente con menos derechos.
¿Cómo afecta la caída del empleo formal a Santa Fe?
Menos empleo registrado implica menos aportes al sistema previsional y menor recaudación nacional, lo que reduce los fondos coparticipables que recibe la provincia de Santa Fe para financiar sus gastos.