La economía argentina empieza a dar señales de vida después de meses de ajuste, pero la recuperación que se avizora no será pareja para todos los sectores ni llegará de la misma manera a los bolsillos de los trabajadores. Así lo advirtieron Dante Sica, ex ministro de Producción y Trabajo, y Daniel Artana, economista jefe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), quienes coincidieron en que el rebote económico será desigual y limitado.
Para estos analistas, si bien la actividad económica comenzó a mostrar un incipiente repunte, persisten fragilidades importantes, especialmente en el frente del ingreso de los trabajadores. Esta situación plantea un escenario complejo donde algunos sectores podrían beneficiarse de la recuperación mientras que otros, particularmente los asalariados y jubilados, seguirían sintiendo el peso del ajuste.
El diagnóstico de ambos economistas refleja una realidad que ya se percibe en las calles de Rosario y otras ciudades del país: mientras algunos indicadores macroeconómicos muestran mejoras, el poder adquisitivo de los salarios sigue deteriorado y el consumo popular no logra despegar. Esta disparidad entre la recuperación de ciertos sectores y el estancamiento del ingreso familiar es uno de los principales desafíos que enfrenta la gestión económica actual.
La advertencia de Sica y Artana sobre las limitaciones de la recuperación cobra especial relevancia en un contexto donde el gobierno de Milei ha implementado un fuerte ajuste fiscal que impactó directamente en el gasto público y en los programas sociales. Los especialistas sugieren que, aunque algunos indicadores puedan mostrar mejoras, la distribución de esos beneficios será muy despareja.
En el plano local, esta situación se traduce en una realidad cotidiana donde los comerciantes rosarinos ven cierta estabilización en algunos rubros, pero el consumo masivo sigue deprimido. Los trabajadores, por su parte, enfrentan la paradoja de una economía que técnicamente se recupera pero que aún no se refleja en sus ingresos reales.
El análisis de estos economistas plantea interrogantes sobre la sostenibilidad política de una recuperación que no incluya mejoras sustanciales en el poder adquisitivo de los sectores populares. La experiencia histórica argentina muestra que los procesos de ajuste que no logran traducirse en beneficios concretos para los trabajadores suelen generar tensiones sociales y políticas que pueden comprometer la continuidad de las políticas implementadas.

Comentarios (11)
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Típico, la economía se recupera para los de arriba y nosotros seguimos ajustándonos el cinturón. Mientras tanto Milei festeja los números macro.
Por lo menos hay señales de recuperación. Después de tanto desastre algo es algo, aunque sea lento.
¿Recuperación para quién? En el barrio seguimos igual, sin laburo y con los precios por las nubes. Puro verso estos economistas.
Dante Sica habla de recuperación... el mismo que fue ministro con Macri y nos dejó como nos dejó. No le creo nada.
Che Silvia, más allá de quién lo diga, los números son los números. Si hay recuperación, bienvenida sea.
Recuperación desigual = los ricos más ricos y los pobres más pobres. La misma historia de siempre en este país.
En mi comercio veo que algo se mueve, pero muy de a poco. La gente sigue midiendo cada peso que gasta.
Por lo menos se terminó la inflación descontrolada. Ahora hay que esperar que los salarios se acomoden de a poco.
¿Acomodarse de a poco? Mientras tanto no llegamos a fin de mes. Fácil hablar cuando no te toca vivirlo.
FIEL siempre fue funcional al poder de turno. Artana dice lo que quieren escuchar los mercados, no lo que pasa en la calle.
Ojalá la recuperación llegue pronto a todos. Ya estamos cansados de tanto ajuste y tanta incertidumbre.