Lo que pasó anoche no se olvida fácil. Argentina, el campeón del mundo, estuvo a punto de quedar eliminada en los 16avos de final ante Cabo Verde, una de las selecciones más humildes del torneo. Solo un gol en contra en el alargue, producto de un cabezazo que pegó en una mano y se metió, evitó el papelón histórico.
El árbitro canadiense marcó el final y varios futbolistas albicelestes se tiraron al piso exhaustos, otros se abrazaron encimados. Parecía la final del mundo. No era la final del mundo. Era el partido número 100 de Lionel Scaloni como entrenador de la selección, y fue, sin discusión, el peor de su era en copas del mundo. Lejos, el peor.
¿Cómo se llegó a esto? Argentina no jugó bien en ninguno de los partidos de este Mundial. Ni ante Nigeria, ni con Austria, ni frente a Jordania. Pero lo de anoche contra Cabo Verde fue otro nivel de preocupación: el equipo quedó encerrado contra su propio arquero en los minutos finales del alargue, sufriendo como si enfrente tuviera a Francia o España.
El vaso medio lleno: peor no se puede jugar, lo que significa que hay margen para mejorar. El vaso medio vacío: así es muy difícil ser campeón del mundo, que es exactamente la meta declarada de jugadores y cuerpo técnico antes de arrancar el torneo.
Hay algo que preocupa más que el juego en sí: la postura de varios jugadores que parecen creer que Lionel Messi puede resolver todo por su cuenta. Le depositan el partido encima, y él, por momentos, les da la razón: se pone el equipo al hombro y maquilla los errores colectivos. Pero ese maquillaje tiene fecha de vencimiento, y se acerca rápido.
Scaloni tiene un puñado de días para corregir a un equipo que por momentos juega con una indolencia que desespera. Como si el resultado fuera a llegar por decantación, por inercia de ser quienes son. Hasta ahora les alcanzó. Probablemente les alcance también ante Egipto en Atlanta el martes. ¿Y después? Esa es la pregunta que nadie en el cuerpo técnico quiere responder todavía.
No hace falta pedirles autocrítica a los jugadores. Nadie sabe mejor que ellos que dieron un salto atrás. Hay futbolistas que no están en su nivel y se les nota a kilómetros. No hacen falta nombres: los que vieron el partido saben perfectamente de quiénes se habla.
La fortuna, por ahora, parece ser el jugador número doce de esta selección. Pero la suerte no dura para siempre, y en la ronda que viene el margen de error empieza a extinguirse. Es hora de sacarse el maquillaje y jugar a cara lavada, como este equipo sabe hacerlo cuando quiere. El problema es que todavía no quedó claro si quiere.

Comentarios (15)
Deja tu comentario
Vergüenza ajena. El campeón del mundo sufriendo así contra Cabo Verde. Si no mejoran, en cuartos los eliminan sin drama. Scaloni tiene que hacer algo urgente.
Ganamos, clasificamos, seguimos. Para qué tanto drama? En el 2022 también arrancamos mal y terminamos campeones. Relájense.
En el 2022 perdimos con Arabia Saudita pero después jugamos bien. Acá no jugamos bien en NINGÚN partido. Es distinto, no compares.
Y sin embargo estamos en octavos. Seguí llorando, campeón.
Lo que más me preocupa es lo que dice la nota sobre los jugadores que le tiran todo a Messi. Eso no puede seguir así. Leo no es eterno y el equipo tiene que funcionar como equipo.
Totalmente de acuerdo Silvia. Messi no puede cargar solo con todo. El día que él no esté, ¿qué hacemos?
Hay que ver el contexto: es un Mundial con 48 equipos, los partidos de fase de grupos y 16avos son raros, los equipos no se juegan nada todavía. Cuando lleguen los octavos va a ser otro partido.
Ojalá tengas razón Marcelo, pero yo lo vi al equipo sin actitud. Eso no es cuestión de rivales, es cuestión de cabeza.
El árbitro canadiense fue un desastre, perdonó mil cosas. Pero bueno, eso también es parte del fútbol.
Scaloni tiene que meter cambios ya. Hay jugadores que están en el equipo por inercia, no por rendimiento. Se nota a leguas quiénes no están al nivel.
Igual el gol en contra fue un milagro. Si eso no entraba, estábamos afuera. Hay que ser honestos.
Pará, pará. ¿Estamos hablando de que casi nos elimina CABO VERDE? ¿Estamos bien como país?
jajaja el comentario de arriba me mató. Pero sí, es para preocuparse en serio.
Yo confío en Scaloni. Siempre nos hizo dudar y siempre respondió. Hay que darle tiempo y espacio para corregir.
Confiar en Scaloni está bien, pero tampoco hay que ser ingenuo. Este equipo mostró algo feo hoy y hay que decirlo.