Lo que empezó como una noche tranquila en la zona sur de Rosario se convirtió en una escena de película policial. Cinco disparos contra el frente de una casa, un tirador corriendo con el arma en la mano y dos detenidos: así terminó el viernes por la noche en el barrio.
Todo arrancó cerca de las 21 horas cuando agentes del Comando Radioeléctrico que patrullaban escucharon las detonaciones. Al dirigirse hacia Santa Rosa de Lima y Medici, se toparon con una imagen que no se ve todos los días: un hombre corriendo con un arma en la mano que, para colmo, disparó al aire antes de meterse en un pasillo como si fuera el Far West.
El sospechoso, identificado como Gustavo Daniel T. de 56 años, salió del pasillo sin el arma y fue reducido por los efectivos. Pero acá viene lo que más bronca da: pese al rastrillaje que hicieron en toda la zona, no encontraron el fierro. ¿Se lo tragó la tierra o alguien más lo levantó?
Minutos después apareció una mujer de 34 años que se presentó ante los policías con una denuncia que helaba la sangre: habían baleado la casa de su suegra en Patricias Argentinas al 4800. Cuando llegaron al lugar, la realidad superó cualquier expectativa: cinco impactos de bala marcaban el frente de la vivienda como cicatrices de una guerra urbana que no para.
Por suerte, en la escena no hubo heridos, pero los especialistas de la Policía de Investigaciones (PDI) trabajaron toda la noche. El resultado: tres plomos deformados secuestrados que ahora serán clave para la investigación. Cada bala cuenta una historia, y esta promete ser larga.
Como si el panorama no fuera suficientemente tenso, mientras los policías hacían su trabajo apareció otro personaje: Agustín Nicolás B. de 25 años, que decidió que era buena idea insultar y entorpecer a los uniformados. Resultado: también terminó esposado y camino a la comisaría.
El fiscal Matías Rolón tomó cartas en el asunto y ordenó que le hagan dermotest al principal sospechoso. Esa prueba dirá si Gustavo Daniel disparó o no, aunque las evidencias parecen cantadas.
¿Qué llevó a este hombre de 56 años a agarrar un arma y descargarla contra una casa? ¿Era un ajuste de cuentas, una venganza personal o simplemente se le cruzaron los cables? En Rosario, donde las balas vuelan con demasiada frecuencia, cada episodio como este deja más preguntas que respuestas. Lo único seguro es que dos familias más quedaron marcadas por la violencia que no da tregua en nuestra ciudad.

Comentarios (10)
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Otra vez lo mismo en zona sur. Ya no se puede vivir tranquilo, estos tipos andan armados como si nada y la policía siempre llega tarde.
@Roberto Fernandez La policía llegó rápido esta vez, escucharon los tiros y lo agarraron enseguida. El problema es que no encontraron el arma.
Por suerte esta vez no hubo heridos, pero hasta cuándo vamos a seguir así? Mi hermana vive a 3 cuadras de ahí y está aterrada.
56 años el tipo y anda tirando como un pendejo. Qué bronca me da esta gente que no entiende que vivimos en sociedad.
Bien por los policías que actuaron rápido. Pero me preocupa que el arma siga suelta por ahí, cualquiera la puede levantar.
Esto es culpa de las políticas de seguridad del gobierno. Mientras no haya mano dura, esto va a seguir pasando todos los días.
@Jorge Militante Mano dura? Ya probamos eso y no funcionó. El problema es más profundo, hay que atacar las causas no solo los síntomas.
@LaFlaca33 Causas? La causa es que estos delincuentes saben que no pasa nada. Entran por una puerta y salen por la otra.
5 tiros contra una casa y por suerte nadie salió herido. Pero la próxima vez puede ser peor. Hay que hacer algo YA.
El dermotest va a confirmar lo que ya sabemos todos. Esperemos que la Justicia no lo largue en 2 días como siempre.