La noche del miércoles, la zona noroeste de Rosario volvió a temblar por una balacera que terminó en una casa donde vive una mujer con tobillera electrónica. El hecho ocurrió en Acevedo al 1100 bis, a tres cuadras de Juan B. Justo al 8500, donde el martes por la tarde se registró un asesinato.
Según la información disponible, el episodio comenzó pasadas las 20, cuando un sospechoso se presentó en la propiedad y llamó a los gritos a un joven que no estaba en el lugar. Cuando una de las personas que estaban adentro salió a preguntar qué pasaba, el hombre exhibió un arma y comenzó a disparar.
El gatillero realizó varios disparos y uno de los proyectiles impactó en el capot de un Fox gris estacionado en la vivienda. Al llegar, la Policía constató el impacto y los peritos forenses incautaron cinco vainas servidas calibre .380 en la escena.
La identidad de la mujer que vive en la casa se conoció cuando los efectivos entrevistaron a un hombre de 51 años y a Casandra Anahí Rostro, de 26 años, con tobillera electrónica.
La joven fue condenada por portación de arma de guerra y es hermana de Tania Rostro, la jefa narco que purga sentencias por venta de droga y balaceras.
El lugar elegido para la intimidación no parece casual. La casa baleada queda a tres cuadras del punto donde el martes por la tarde ocurrió un asesinato. Esa cercanía obliga a preguntar si la balacera forma parte de una venganza, de una disputa narco o de una amenaza directa contra la familia.
La información disponible no menciona heridos. El impacto quedó en el capot del Fox gris y los peritos trabajaron con cinco vainas calibre .380. La investigación sigue abierta y la pregunta central es quién ordenó el disparo y por qué eligió una casa con arresto domiciliario.
Que una mujer con tobillera electrónica viva en una zona marcada por la narco y reciba una balacera a pocas cuadras de un crimen muestra el nivel de riesgo que se instaló en el noroeste de Rosario. Si la investigación no logra identificar al gatillero, la balacera se convertirá en otra muestra de impunidad.
El dato de la prisión domiciliaria agrega una capa de tensión. Casandra Rostro no está en una cárcel, sino en una vivienda de la zona noroeste, con control electrónico y expuesta a la misma lógica de violencia que rodea a su hermana. La pregunta que queda en el aire es si esa medida de seguridad es suficiente cuando la amenaza llega a la puerta.
En Rosario, las balaceras no son solo balas contra un auto. Son una forma de intimidación, de mensaje y de poder territorial. Cuando el objetivo es una casa donde vive una hermana de una jefa narco, la escena se vuelve más compleja y más peligrosa.

Comentarios (10)
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Que una casa con arresto domiciliario quede a tres cuadras de un asesinato y ahora la baleen no es casualidad. La zona noroeste está en manos de la narco.
Respuesta a Marcelo: no todo es narco, a veces son venganzas entre bandas. Pero sí, la policía no puede dejar una casa así desprotegida.
A Diego: si la policía no puede proteger a una condenada con tobillera, ¿qué va a hacer con un vecino común? Eso es lo que asusta.
Lo que más me preocupa es que la joven tenga tobillera y aun así le apunten a la casa. ¿Qué seguridad tiene realmente?
Tania Rostro purga sentencias por venta de droga y balaceras, y su hermana cumple arresto domiciliario. Eso no puede seguir así.
A Rosarino indignado: la pregunta es si el arresto domiciliario de Casandra Rostro es una medida de seguridad o una forma de que siga operando cerca de su hermana.
Que un tipo se presente, grite por un joven que no está, y cuando alguien sale le dispare. Eso es una intimidación con cara de ejecución.
Cinco vainas calibre .380 y la investigación sigue abierta. En Rosario esto se repite y nadie explica por qué no hay resultados.
Ojalá que el peritaje con las vainas sirva para identificar al gatillero. Lo que no puede pasar es que quede en la impunidad.
Espero que el peritaje con las vainas permita identificar al responsable y que la investigación no quede en el aire.