Lo que está pasando con el Newell's femenino no es una crisis menor: es una emergencia deportiva. El club del Parque Independencia anunció este martes la salida de Gastón Aguirre como entrenador del plantel, en la previa de la cuarta fecha del Torneo Clausura femenino, con el equipo hundido en la zona de descenso y sin señales claras de recuperación.
La comunicación oficial llegó a través de un escueto comunicado: la desvinculación fue "de común acuerdo", la fórmula clásica que en el fútbol argentino casi siempre significa que las cosas no salieron como se esperaba. Aguirre había asumido en enero de este año y se va con un balance que duele: en 18 partidos disputados, la Lepra ganó apenas dos veces, empató otras dos y acumuló 14 derrotas. Los números no mienten, y en este caso gritan.
¿Cuánto más podía aguantar la dirigencia con esa estadística? La respuesta llegó antes de lo que muchos esperaban.
El elegido para intentar dar vuelta la situación es Carlos Polenta, quien asumirá formalmente el próximo jueves. El nuevo DT tiene una trayectoria vinculada al fútbol masculino del club y experiencia en diferentes ligas del interior del país, lo que lo convierte en un perfil conocido dentro del mundo leproso. Si eso alcanza para sacar al equipo del pozo es la pregunta que se hacen hinchas y dirigentes por igual.
El debut de Polenta al frente del equipo será de local ante Ferro, en un partido que ya tiene el peso de una final anticipada. La Lepra no puede darse el lujo de seguir cediendo puntos: actualmente ocupa el último lugar de la tabla general, compartiendo los puestos de descenso con Unión de Santa Fe.
El fútbol femenino argentino atraviesa un proceso de crecimiento y semiprofesionalización que hace que cada descenso tenga consecuencias reales: presupuesto, visibilidad, posibilidades de retener jugadoras. Para Newell's, que tiene una historia importante en el fútbol femenino rosarino, caer de categoría sería un golpe duro en un momento en que el deporte femenino empieza a ganar terreno en la agenda.
El cambio de técnico es una apuesta. Puede ser la chispa que reactive al grupo o puede ser un manotazo de ahogado. La historia del fútbol argentino tiene de los dos casos. Lo que es seguro es que el tiempo se acaba y los puntos no sobran. Polenta llega con la mochila pesada y la cancha cuesta arriba. Ahora hay que ver si tiene con qué darla vuelta.

Comentarios (12)
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Tarde, pero llegó el cambio. Con esos números no había otra. 2 victorias en 18 partidos es indefendible para cualquier técnico, en cualquier categoría.
Polenta tiene mucha experiencia en el masculino del club, ojalá pueda trasladar eso al femenino. Le deseo lo mejor, la verdad.
El problema no es solo el técnico. Con este plantel y este presupuesto, cualquiera lo tiene difícil. Ojalá me equivoque, pero cambiar el DT no alcanza si no hay más apoyo del club.
Totalmente de acuerdo Silvia. El fútbol femenino en Newell's siempre fue el patito feo. Mientras no haya inversión real, vamos a seguir dando vueltas en el mismo lugar.
Discrepo con eso. El club ha crecido mucho en el femenino en los últimos años. No es justo decir que es el patito feo cuando hay chicas que se rompen el alma entrenando.
14 derrotas en 18 partidos... eso no es una mala racha, eso es un desastre. Bien que lo sacaron.
Sigo el fútbol femenino hace años y Aguirre nunca me convenció. Ojalá Polenta tenga otra cabeza táctica porque así no se puede.
El partido ante Ferro va a ser clave. Si Polenta no arranca con un triunfo, la presión va a ser enorme. No hay margen para errores.
Y Unión también está en el descenso? No lo sabía. Esto está bravo para las dos.
Me parece bien el cambio, pero ojalá no sea solo un parche. El fútbol femenino merece planificación, no apagar incendios cada vez que los resultados no dan.
Aguirre era buen tipo pero los resultados mandan. En el fútbol no hay otra.