Lo que pasó en las divisiones juveniles de Central no se borra con un comunicado. Después del primer encuentro con familiares que denunciaron casos de abuso y hostigamiento en las categorías menores, el club canalla dio a conocer este viernes una parte de su plan de acción para intentar salir del escándalo.
El objetivo es claro pero complejo: lograr la "normalización del funcionamiento" de la categoría 2013, el grupo que está en el ojo de la tormenta. Una frase que suena técnica pero que esconde una realidad cruda: hay familias destrozadas, chicos que sufrieron situaciones que nunca deberían haber vivido en un club de fútbol.
¿Cómo se "normaliza" algo que nunca debería haber pasado? El encuentro con los familiares fue apenas el primer paso de un camino que se ve largo y espinoso. Las denuncias de abuso y hostigamiento en las juveniles del Canalla pusieron al club en una situación límite, donde cada decisión será observada con lupa.
El plan de acción que presentó Central este viernes es solo una parte de lo que promete ser una reestructuración profunda. Pero las familias afectadas esperan más que palabras: quieren responsables identificados, protocolos claros y garantías de que esto no vuelva a repetirse.
La categoría 2013 representa el futuro del club, chicos de apenas 13 años que llegaron con el sueño de ser futbolistas profesionales. Que ese sueño se haya convertido en una pesadilla para algunos es algo que Central deberá explicar no solo a las familias, sino a toda la hinchada canalla.
El camino hacia la "normalización" recién empieza. Pero normalizar no significa olvidar. Las heridas están abiertas y el club deberá demostrar con hechos concretos que está dispuesto a hacer los cambios necesarios para que las divisiones juveniles vuelvan a ser un lugar seguro para los pibes.
¿Será suficiente el plan presentado? Las próximas semanas dirán si Central logra recuperar la confianza perdida o si este escándalo marca un antes y un después en la historia del club de Arroyito.

Comentarios (10)
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Era hora que salga todo esto a la luz. Los pibes van a jugar al futbol, no a sufrir maltrato. Espero que haya consecuencias reales.
Me duele en el alma lo que está pasando en el club. Pero hay que limpiar todo, por más que duela. Los chicos primero, siempre.
Como madre me da escalofríos pensar que mi hijo podría pasar por algo así. ¿Dónde estaban los dirigentes cuando pasaba todo esto?
@Marcela Gutierrez Los dirigentes siempre miran para otro lado cuando conviene. Recién actúan cuando salta todo por los aires.
Normalización dice... ¿y los responsables? ¿Van a quedar todos impunes como siempre? Esto no se arregla con una reunión.
@Diego Morales Tal cual, siempre la misma historia. Se hace ruido una semana y después todo vuelve a la normalidad. Los pibes merecen justicia.
Hay que esperar a ver qué hacen realmente. Las palabras están bien pero necesitamos hechos concretos.
Mi hermano jugó en Central hace años y ya se comentaban cosas raras. Es triste que haya tenido que llegar a esto para que se haga algo.
Los clubes tienen que tener protocolos claros para estas situaciones. No puede ser que cada vez que pasa algo así nos sorprendamos.
Duele pero hay que bancarlo al club en este momento difícil. Ojalá salgan fortalecidos y esto no vuelva a pasar nunca más.