La definición del título de la Liga Profesional ya no se juega solo en la cancha: se juega en la pantalla, en la palabra y en la tensión de una tarde tripartita que todavía no se disputó. En Rosario, el aire ya cambió, porque el campeonato se empieza a palpitarse antes de que el árbitro pite el primer partido.
Un par de días antes de que La Bombonera, el Diego Armando Maradona y el Gigante de Arroyito se llenen de expectativa, los tres equipos que pelean el primer puesto en la tabla anual salieron a marcar territorio. No fue una simple rueda de prensa: fue un ensayo general, con futbolistas, entrenadores y presidentes, cada uno a su manera, para decir que todavía están vivos en la pelea.
Por el lado de Rosario Central, la comunicación fue vía Zoom. Primero apareció Ignacio Ovando, en un momento compartido con Paredes y Oroz. La imagen no era menor: el Canalla se mostró cerca, con sus figuras y con la idea de que la lucha por el campeonato todavía tiene margen para sorprender.
Después llegó el turno de Jorge Almirón, el técnico canalla, que compartió pantalla con sus pares Rodolfo Arruabarrena y Nicolás Diez. Ahí se notó el peso de la definición: no era una charla de rutina, era un cruce de estrategias, de lecturas y de nervios, porque cada palabra puede llegar a la tribuna antes que el resultado.
El dato que quedó flotando fue la ausencia de Gonzalo Belloso, presidente de Rosario Central, que no estuvo del otro lado de la pantalla y adujo problemas personales. En una definición de campeonato, cualquier ausencia se lee doble. No se sabe si fue un gesto, una decisión o simplemente un problema, pero el vacío quedó a la vista.
La pelea por el campeonato ya tiene nombre y apellido: Boca, Argentinos Juniors y Central. No es una definición cualquiera, porque los tres llegan con la posibilidad de quedarse con el primer puesto en la tabla anual. Y cuando el título se juega en una tarde tripartita, el clima se pone tenso mucho antes de que se juegue el primer minuto.
En Rosario, la expectativa ya se respira en la calle, en las redes y en cada charla de barrio. No hace falta que el campeonato se defina para que la ciudad esté en modo definición. El Canalla tiene la oportunidad de volver a estar en el centro de la pelea, y la gente lo sabe. Ahora, la pelota va a hablar, pero la previa ya dejó una señal: nadie quiere ceder terreno.

Comentarios (9)
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Almirón tiene que manejar la presión, pero con Paredes y Oroz el Canalla llega con argumentos. Ojalá no se queden en la previa.
No me gusta que Almirón salga a hablar tanto. A veces el técnico debe callar y dejar que jueguen.
No es hablar tanto, es que el campeonato se juega también en la cabeza. Almirón sabe lo que hace.
Lo de Belloso me pareció raro, pero si son problemas personales hay que respetarlo. El club necesita estar unido.
Yo no lo veo tan simple. En un momento así, el presidente tiene que estar en primera línea.
Belloso no puede faltar en la previa del título. Si no puede estar, que lo diga con claridad y no deje la duda.
Estoy de acuerdo, la gente necesita que el presidente esté presente en momentos así.
Central tiene que ganar en el Gigante y esperar que los otros resbalen. La tabla anual todavía no dice nada.
La tripartita va a ser un infierno, pero así es el fútbol. Ojalá Central esté a la altura.