El Canalla de Almirón necesitaba un triunfo para no perder el tren de la tabla anual, y lo consiguió en Junín con un cierre que dejó más bronca que fútbol.
El objetivo era claro: llegar a la última fecha de la fase regular con chances de quedarse con la tabla anual y meterle presión a Boca y Argentinos.
El arranque fue incómodo: a los cinco minutos, Manuel García venció a Ledesma y puso a Sarmiento adelante.
Después de los 15 minutos, el equipo rosarino empezó a ordenarse: Campaz creció con gambetas, Alan Rodríguez tuvo más protagonismo y el Canalla fue a buscar el empate.
El gol llegó a la media hora: Sández escaló por la izquierda, Copetti peleó la pelota dentro del área y Gastón Ávila hizo valer su olfato goleador para igualar.
El empate funcionó como un bálsamo para el Canalla, pero para Sarmiento fue un golpe: el equipo de Sava empezó a perder el rumbo y dejó de ser aquel conjunto confiable y peligroso del arranque.
El complemento se volvió más parejo, pero también más deslucido: se jugó poco, hubo demasiadas interrupciones y ninguno de los dos equipos lograba imponerse.
A los 21 minutos, Copetti escapó desde la mitad de la cancha y Orihuela cometió una falta sobre la línea o apenas afuera del área. El árbitro Merlos lo expulsó, en una decisión acertada.
El tiro libre de Ávila tenía destino de ángulo, pero el arquero Thyago Ayala respondió con una reacción espectacular y desvió la pelota al córner.
En la acción previa, Fideo dejó el campo de juego por molestias físicas. Se sentó sobre el césped y pidió el cambio para evitar riesgos innecesarios; en su lugar ingresó Julián Fernández.
Con un hombre más, comenzaron a llegar las situaciones para el Canalla. Primero lo tuvo Julián Fernández y, enseguida, Copetti desperdició una chance increíble: no pudo convertir ante el arco vacío, aunque llegó exigido a la definición.
Luego, el Canalla tendría alguna más, sobre todo porque Sarmiento se quedaría con 9 hombres. La expulsión de Salle generó mucha polémica porque Merlos tuvo que recurrir al VAR.
Y el salvador fue otra vez Gastón Ávila. El defensor la clavó lejos del arquero Thyago Ayala, que había sido figura, y Central salió a festejar su triunfo en medio de innumerables críticas de los juninenses al árbitro Andrés Merlos.
El Canalla se subió a la cima de la tabla anual y superó a Argentinos y Boca, al menos hasta que jueguen.
En la zona le sacó tres puntos al Bicho y también a Gimnasia, que había ganado en la previa. A 90 minutos del final de la fase regular, Central sueña con gritar campeón.

Comentarios (10)
Deja tu comentario
Ávila otra vez apareció cuando el equipo estaba dormido. Sin ese olfato, el partido se complicaba.
Me gustó el triunfo, pero el segundo tiempo fue un desastre. Demasiadas interrupciones y poco fútbol.
La expulsión de Salle no se entiende. El VAR lo metió en un lío y Sarmiento quedó con 9 por una decisión dudosa.
No es dudosa, Orihuela le cortó a Copetti en la línea y Merlos acertó. Lo de Salle es otra cosa, pero el VAR a veces tarda.
Acá no es Orihuela, es Salle. El VAR lo revisó y lo mandó a la calle. No lo bancamos.
Recuperar la punta a 90 minutos del final es importantísimo. Ahora hay que aguantar a Boca y Argentinos.
Copetti tuvo el arco vacío y no la metió. Eso pesa en un partido tan parejo.
Sí, pero Ávila la clavó después. El golero Ayala había hecho una atajada clave antes.
Gimnasia ganó en la previa y aun así Central le sacó tres puntos en la zona. La tabla anual se empieza a definir.
La tabla anual se define al final. Con Boca y Argentinos por jugar, Central tiene que mantener la presión.