Lo que pasó el sábado en el Gigante de Arroyito no fue solo una derrota. Fue un cachetazo en el peor momento posible. Rosario Central cayó ante Gimnasia de La Plata y cortó una racha de 12 partidos invicto como local que venía construyendo desde el 20 de febrero, cuando el Talleres de Córdoba le ganó en casa por la sexta fecha del Apertura. Seis meses de fortaleza en Arroyito, borrados de un saque.
El problema no es solo el resultado. El problema es el cuándo. Porque en exactamente siete días, el Canalla recibe a Newell's Old Boys en el mismo estadio, por la octava fecha del Torneo Clausura 2026, con el clásico rosarino programado para el domingo a las 14.45. Y la imagen que dejó el equipo de Jorge Almirón ante el Lobo platense no fue precisamente la de un equipo enchufado y hambriento.
Para entender la magnitud de lo que se cortó, hay que repasar la lista: Central le había ganado a Banfield, Atlético Tucumán, Sarmiento, Libertad, Independiente, Racing, Universidad Central de Venezuela y Aldosivi, y había empatado frente a Independiente Del Valle, Tigre, Racing y Corinthians. Ocho triunfos y cuatro empates. Una fortaleza en casa que parecía blindada. El sábado, el escudo se rompió.
Y como si la derrota sola no alcanzara, llegó con un condimento extra: el enojo de los hinchas. Las críticas apuntaron al cuerpo técnico y a jugadores puntuales, con Enzo Copetti entre los más cuestionados. El propio Almirón lo reconoció sin rodeos: "Entiendo el enojo de la gente, entiendo que es normal que haya esa presión. La gente viene, llega al estadio y quiere que el equipo muestre un buen juego, que eso le genera confianza para el clásico y nos tocó perder". Al menos hay lucidez para leer la situación.
Pero el DT también salió a ponerle un freno a la narrativa del derrumbe. "Este grupo se va a levantar, tenemos una semana larga para prepararnos y entendemos todo el mundo, entendemos lo que es el clásico, así que nos vamos a preparar muy bien", afirmó, descartando que la reacción del público sea una ruptura definitiva entre el plantel y la hinchada. Palabras que ahora hay que confirmar en la cancha.
El contexto tampoco ayuda. La eliminación ante Corinthians en los octavos de final de la Copa Libertadores todavía duele, y los altibajos futbolísticos del equipo auriazul en esta temporada son un dato que no se puede ignorar. Central tuvo momentos brillantes, sí, pero también mostró fragilidades que el Newell's de Frank Kudelka va a intentar explotar.
Y acá está el doble filo del que hay que hablar. El Canalla llega al clásico con seis triunfos consecutivos en el historial reciente frente a la Lepra, una estadística que lo consolida como dominador de la ciudad desde 2013 hasta hoy. Esa ventaja psicológica es real y pesa. Pero también puede volverse una trampa: el exceso de confianza, la sensación de que el clásico ya está ganado antes de jugarse, es exactamente el tipo de relajamiento que puede costarle caro a un equipo que acaba de mostrar sus costuras.
Marco Ruben, uno de los jugadores con más experiencia en este tipo de partidos y con chances de seguir en el once titular, fue uno de los que salió a hablar después de la derrota. Su presencia en el vestuario, en momentos así, vale más que cualquier táctica.
¿Puede Central sacudirse el golpe en una semana y llegar bien al clásico? La historia dice que este grupo sabe reaccionar. Pero la historia también dice que los clásicos no se ganan con estadísticas: se ganan con actitud, con intensidad y con la cabeza en su lugar. El domingo a las 14.45, el Gigante va a exigir todo eso. Y un poco más.

Comentarios (13)
Deja tu comentario
Perder en casa justo antes del clásico es lo peor que te puede pasar anímicamente. Newell's lo va a saber aprovechar, no me cabe duda. Almirón tiene que encontrar la vuelta rápido.
Doce partidos sin perder en casa y la gente quiere matar al técnico después de uno. Qué memoria corta tienen algunos hinchas, en serio.
Patricia, no es memoria corta. Es que el momento importa. Perder ANTES del clásico no es lo mismo que perder en otra fecha. El contexto cambia todo.
Seis clásicos ganados seguidos y la gente ya está llorando por una derrota con Gimnasia. Relájense, el domingo ganamos igual.
Ese exceso de confianza que menciona la nota es exactamente lo que me preocupa. Los clásicos no se ganan con estadísticas del pasado.
Silvia, con todo respeto, llevamos 13 años dominando el clásico. No es exceso de confianza, es historia.
Copetti viene flojo hace rato y nadie lo quiere decir con todas las letras. Bien que la gente lo apuntó. No está respondiendo.
Almirón al menos tuvo los pantalones de salir a reconocer el enojo de la gente. Eso se valora. Ahora que lo demuestre en la cancha el domingo.
Lo de Corinthians todavía duele, y encima ahora esto. El equipo está mentalmente golpeado, se nota. Ojalá Marco Ruben y los más experimentados levanten el grupo esta semana.
Yo confío en Almirón. Este grupo ya se levantó otras veces. El clásico es otro partido, otra energía. El Gigante va a estar lleno y eso empuja.
Kudelka no es ningún boludo. Si Newell's llega bien del partido con Estudiantes, va a venir con un plan claro. No subestimen a la Lepra.
che y nadie habla de que la Copa Libertadores también fue un fracaso? Corinthians nos eliminó y acá como si nada