Rosario Central tiene una deuda pendiente. El empate sin goles ante Corinthians en el Gigante de Arroyito dejó al Canalla en una posición incómoda: deberá ganar en Brasil o, al menos, igualar para forzar una definición por penales. El jueves, en San Pablo, se juega la clasificación a los cuartos de final de la Copa Libertadores 2026.
La serie es tan cerrada como abierta. Dos equipos parejos que se neutralizaron en Arroyito, donde el Timao supo resistir con una mezcla de orden defensivo y algo de fortuna. Corinthians arrancó el empate que lo posiciona con una mínima ventaja —la de la localía en la revancha— y eso, en una eliminatoria de Copa Libertadores, no es un detalle menor.
Lo más llamativo del partido de ida fue la figura de Franco Ibarra. El volante central fue el mejor jugador del Canalla en la noche del Gigante, algo que, paradójicamente, no es una buena señal. Cuando Ibarra es la figura, significa que los jugadores más ofensivos no están rindiendo al nivel esperado. En un equipo que necesita convertir, que el mediocampista defensivo sea el más destacado habla de un problema en la gestación y concreción del juego.
Campaz, por su parte, fue el más desequilibrante en ataque pero de manera intermitente. Generó expectativas que no se tradujeron en peligro concreto. El colombiano deberá dar un paso adelante en la revancha si Central quiere romper el cerrojo brasileño.
El escenario que espera al equipo de Miguel Ángel Almirón es exigente. Los equipos brasileños en sus estadios suelen imponer un ritmo físico y una presión ambiental que complican a cualquier rival en los primeros minutos. Superar ese primer cuarto de hora será clave para que Central pueda desarrollar su juego y no quedar encerrado atrás, como ocurrió en buena parte del partido de ida en Arroyito.
La cancha donde se jugará la revancha no es cualquiera. El Arena Corinthians —también conocido como Neo Química Arena— fue escenario de momentos históricos para el fútbol argentino. Allí, Ángel Di María le dio el pase a cuartos de final a la Selección sobre la hora ante Suiza en el Mundial 2014, y Sergio Romero se convirtió en héroe atajando penales frente a Países Bajos para llegar a la final. Central no necesita creer en señales, pero tampoco está de más recordar que en esa cancha Argentina supo sufrir y ganar.
El análisis táctico indica que el Canalla deberá asumir una postura más arriesgada que en la ida. Jugar a no perder en San Pablo es una estrategia que casi nunca funciona ante un rival que, en su casa, buscará el gol temprano para liquidar la serie. Almirón tendrá que encontrar el equilibrio entre no exponerse y tener la valentía de ir a buscar el resultado.
El ganador de esta serie enfrentará en cuartos de final al vencedor del cruce entre Estudiantes de La Plata y Universidad Católica de Chile, lo que abre una posibilidad concreta de un cruce argentino en la siguiente ronda. El incentivo está claro. Ahora falta que el juego acompañe.

Comentarios (14)
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Ese empate en Arroyito me dejó un sabor amargo que no se me va. Jugamos de local como si fuera una final que no queremos perder en vez de una que queremos ganar. Almirón tiene que cambiar el chip para el jueves.
Tranquilos que en esa cancha Argentina le ganó a todos. Buena señal para el Canalla jaja
Che, ¿y Di María jugaba para Argentina o para Central? No entiendo qué tiene que ver el gol al suizo con lo que va a pasar el jueves
Tiene que ver con que la cancha nos trae buena onda, Tano. Es fútbol, los presagios importan. Preguntale a cualquier hincha.
Lo de Ibarra siendo el mejor es exactamente lo que dice la nota: no es buena señal. Si el volante defensivo es la figura, algo está muy mal adelante. Campaz tiene que aparecer sí o sí.
Yo confío en este equipo. Cuando Central juega de visitante en Copa suele rendir mejor porque no tiene la presión del Gigante encima. El jueves sorprendemos.
El problema no es Ibarra, el problema es que no tenemos un 9 que defina. Eso se viene viendo hace varios partidos y nadie lo resuelve.
Totalmente de acuerdo Gustavo. Sin goleador no llegás lejos en Libertadores. Los brasileños te perdonan una, dos veces, pero no tres.
Seamos honestos: Corinthians tampoco es un equipazo. Si Central eleva un poco el nivel clasificamos sin drama. El tema es si Almirón se anima a proponer algo diferente o sale a especular de vuelta.
Que vergüenza empatar de local con ese equipo. En Arroyito hay que ganar siempre, especialmente en Copa. Esto es inaceptable.
Inaceptable me parece mucho. Corinthians es un grande de Brasil, no es cualquier equipo. Un empate de local en octavos no es el fin del mundo, hay que ir a buscarla afuera y punto.
Campaz tiene que jugar suelto, sin presión. Cuando lo marcan de cerca desaparece. Almirón tiene que encontrar la manera de liberarlo.
vamos central carajo, a ganarla en brasil como siempre lo hicimos cuando nadie nos daba chances 🔵🟡