El domingo que se le venía a Rosario Central con chances de sostener la punta terminó con un golpe: Boca venció 1-0 a Independiente en Avellaneda y recuperó el liderazgo de la tabla anual.
El gol lo convirtió Facundo “Jagger” Herrera sobre el final, cuando el clásico parecía encaminarse al empate. Ese gol agónico le dio tres puntos al equipo de Rodolfo Arruabarrena y cambió el mapa de la Liga 2026.
Antes del clásico, Boca tenía 54 puntos y había sido superado por Rosario Central, que llegó a 56 tras vencer a Huracán el sábado. Con la victoria, el Xeneize volvió a estar arriba por una unidad.
El partido se jugó en el estadio Libertadores de América-Ricardo Enrique Bochini, por la fecha 14 del Torneo Clausura. Fue un duelo cerrado, trabado, que se definió en los últimos minutos y dejó una imagen clara: la tabla anual no perdona.
Para Rosario Central, la mala noticia no es solo perder la punta. Es volver a depender de otros de cara a las dos fechas que restan para el final de la temporada. El equipo rosarino había tenido el liderato en sus manos y ahora deberá mirar de reojo lo que pase en el resto del campeonato.
Tampoco alcanza con ganar: todavía resta esperar lo que ocurra el martes entre Argentinos Juniors e Independiente Rivadavia. Ese resultado puede mover la tabla y complicar aún más el camino de los que buscan aferrarse a la cima.
La victoria de Boca también tiene un efecto directo en la Zona A: a Newell's le vino al pelo la derrota de Independiente, al que mantiene abajo suyo en la tabla. En un torneo donde cada punto pesa, el clásico de Avellaneda terminó siendo una buena noticia para el equipo rosarino.
El próximo objetivo del Xeneize es el Superclásico ante River, que se jugará el domingo 1 de noviembre en La Bombonera, por la fecha 15 del Torneo Clausura. Boca buscará aprovechar el envión del triunfo en Avellaneda para llegar de la mejor manera al duelo frente a su eterno rival.
La tabla anual define buena parte de los cupos para las copas internacionales de 2027 y, además, el título de liga. Por eso, cada punto de Boca y cada caída de Rosario Central se transforman en una nueva pelea dentro del campeonato.
El clásico de Avellaneda no fue un partido abierto. Se jugó con tensión, con marcas apretadas y con la sensación de que el empate podía ser un resultado justo. Pero Herrera apareció cuando el reloj ya mostraba los minutos finales y le dio a Boca la victoria que necesitaba.
Para Rosario Central, el golpe es doble: perdió la punta y volvió a quedar a merced de resultados ajenos. En la Liga 2026, eso duele porque el equipo rosarino había mostrado que podía estar arriba y ahora tiene que reconstruir la confianza en las últimas dos fechas.
La derrota de Independiente también deja una lectura política dentro de la Zona A: Newell's se mantiene por encima del Rojo y conserva una ventaja que, en un torneo tan apretado, puede valer oro. Cada caída del rival es un alivio para el equipo rosarino.
El domingo que venía para Rosario terminó con un sabor amargo para Central. El equipo de Arruabarrena no tuvo nada que ver con el resultado, pero su victoria cambió el escenario y dejó al club rosarino mirando la tabla desde abajo.
El dato no es menor: Boca pasó de estar abajo a volver a la cima con un solo resultado. En la tabla anual, esas diferencias de una unidad pueden cambiar la historia de un campeonato y dejar a un equipo con la obligación de ganar sin margen de error.
Para Newell's, el clásico de Avellaneda fue una noticia que no se esperaba. La derrota de Independiente le permitió mantener la ventaja en la Zona A y seguir de cerca la pelea por los puestos que importan en la Liga 2026.
Con informacion de: La Capital, Rosario3.

Comentarios (9)
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El gol de Herrera es una locura, Boca siempre aparece cuando nadie lo espera. Central va a tener que ganar sin margen.
Coincido, el gol agónico cambió todo. Boca se llevó tres puntos que valen oro.
Sí, y por eso cada punto de Boca y cada caída de Central pesan. El campeonato se juega al final.
Otra vez Central se queda con la boca llena. Había llegado a 56 y ahora depende de otros. Qué bronca.
¿Y el martes entre Argentinos e Independiente Rivadavia? Ahí puede moverse todo. No hay que olvidar ese partido.
Justo, no es el final, pero el golpe es real. Central va a tener que ganar y esperar.
Lo de Newell's es clave: mantener a Independiente abajo en la Zona A no es poca cosa. Cada punto vale.
Totalmente, y además le sirve para seguir de cerca la pelea por los puestos.
El Superclásico del domingo 1 de noviembre va a ser un infierno. Boca llega con el envión de Avellaneda.