Lo que se vivió en la pileta de los Juegos Sudamericanos este lunes no se olvida fácil. Rosario, la capital nacional del waterpolo, recibió por primera vez en su historia una competencia de esta magnitud y respondió como sabe: con tribunas a pleno, banderas de todos los clubes y una energía que pocas veces se ve en este deporte en el país.
El debut fue agridulce pero vibrante. A la noche, los Yacarés —la selección masculina argentina— cayeron por la mínima ante la poderosa Brasil, 11 a 10, en un partido que se definió en los últimos minutos y que dejó al público con el corazón en la garganta. Enfrente había un rival de peso: Brasil es una de las potencias del waterpolo sudamericano y no regala nada. La derrota duele, pero el nivel mostrado por el equipo nacional fue una señal clara de que este proceso va en serio.
Muy diferente fue la historia al mediodía, cuando las Tiburonas —la selección femenina— salieron a la pileta y no dejaron dudas. El resultado fue categórico: 27 a 7 ante Chile. Un festival ofensivo que encendió a las tribunas y que mostró por qué el waterpolo femenino argentino, con base fuertemente rosarina, es una de las referencias del continente.
¿Cuánto tiempo esperó esta ciudad para tener algo así? Mucho. Demasiado, dirían los que llevan décadas empujando este deporte desde los clubes del Paraná. Rosario no solo produce los mejores waterpolistas del país: los forma, los contiene y los manda al mundo. Que ahora esa misma ciudad sea la sede donde compiten es, más que justicia deportiva, una reparación histórica.
Las tribunas contaban su propia historia: banderas de todos los clubes rosarinos mezcladas, algo que en el fútbol sería impensable. Esa es otra de las particularidades de este deporte, que supo construir una identidad colectiva más allá de las camisetas. Vecinos, familias, ex jugadores y pibes que sueñan con llegar algún día: todos juntos en la misma pileta.
El proceso que arrancó este lunes en Rosario tiene todo para crecer. La nueva sede, las selecciones compitiendo en casa, el público respondiendo: son los ingredientes de algo que puede marcar un antes y un después para el waterpolo argentino. El futuro, por primera vez en mucho tiempo, se ve con optimismo real.

Comentarios (13)
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Estuve ahí y fue una experiencia increíble. Ver las tribunas llenas para waterpolo en Rosario es algo que no esperaba. Ojalá esto se sostenga más allá de los Juegos.
Las Tiburonas son una máquina. 27 a 7 no es un partido, es una paliza. Chile que se prepare para el resto del torneo jaja
Mi hijo juega en waterpolo desde los 8 años en Náutico y siempre le dije que algún día iba a ver algo así en Rosario. Hoy lloramos juntos en la tribuna. No tiene precio.
Perder con Brasil 11 a 10 no es ninguna vergüenza. Brasil es potencia mundial en esto. Los Yacarés compitieron de igual a igual, eso ya es un logro.
Perdón pero si perdemos el debut ya me preocupa el resto del torneo. No alcanza con 'competir bien', hay que ganar.
Romina, es Brasil. No es cualquier rival. Además es el primer partido, hay que ver la evolución. Tan fácil no es esto.
dale que si perdemos con brasil es un drama jajaja. con chile las minas hicieron 27 goles. relajen
Lo que más me llamó la atención es que estaban mezcladas las banderas de todos los clubes. En el fútbol eso sería imposible. El waterpolo tiene algo especial en esta ciudad.
Ojalá que esto sirva para que el waterpolo tenga más difusión en los medios. Es un deporte increíble que casi no se ve en la tele.
Cuántos años esperamos esto en Rosario. Cuántos. Los que estamos en este deporte desde hace décadas sabemos lo que costó llegar acá. Hoy es un día histórico, sin exagerar.
No entiendo mucho de waterpolo pero fui con mi marido y nos enganchamos totalmente. El partido de las chicas fue un espectáculo. Volvemos mañana seguro.
Y mientras tanto la pileta del polideportivo del barrio lleva dos años sin funcionar. Qué lindo los Juegos, pero que no se olviden de la infraestructura de base.
Eso es otro tema y lo sabés. No mezclés. Hoy es un día para celebrar el deporte rosarino.