El Informe de Libertad Económica 2026 ubicó a Argentina en el puesto 151 de 165 países, un dato que vuelve a instalar el debate sobre el peso del Estado en la economía. El trabajo fue elaborado por el Instituto Fraser y el Centro de Estudios para el Desarrollo de Uruguay.
El índice se apoya en datos consolidados de 2024 y mide la libertad económica a través de 42 variables agrupadas en cinco áreas: tamaño del gobierno, sistema legal y derechos de propiedad, moneda sana, comercio internacional y regulación. Es una radiografía amplia, no un número aislado.
En América Latina, el resultado es incómodo: Chile lidera la región en el puesto 20, seguido por Guatemala, Costa Rica y Panamá. Uruguay quedó en la posición 59, mientras que Bolivia, Argentina y Venezuela completan la parte baja de la tabla regional.
El informe explica que las piedras angulares de la libertad económica son la libertad de elección individual, el intercambio voluntario, la posibilidad de ingresar a los mercados y competir, y la protección de las personas y de la propiedad privada. Para sus autores, no se trata de una consigna vacía, sino de reglas que ordenan la convivencia económica.
El estudio también destaca una correlación positiva entre un puntaje alto y mejoras en indicadores sociales: mayor ingreso per cápita, reducción de la pobreza y la indigencia, más cobertura educativa y mayor esperanza de vida. Ese vínculo es central para entender por qué el ranking no es solo técnico, sino político y económico.
A nivel global, el índice muestra que la libertad económica creció durante décadas, pero la pandemia provocó un retroceso que devolvió el ILE a los valores de 2012. Según el informe, fue la caída más pronunciada desde la crisis financiera mundial de 2008, y en contextos de crisis suele aparecer una tendencia a restringir la libertad económica.
Los números son duros: las personas que viven en el 25% de los países más libres obtienen ingresos 6,9 veces mayores que los habitantes de los países menos libres. Además, el 10% más vulnerable tiene ingresos absolutos 7,1 veces más altos en las naciones de mayor libertad económica, aunque la distribución relativa no varía según el nivel de libertad.
Para Argentina, el dato no es menor: estar en el penúltimo lugar de América Latina y en el puesto 151 del ranking global obliga a repensar el tamaño del Estado, la presión impositiva, la regulación y la capacidad de competir. El informe no deja dudas: donde hay más libertad económica, hay mejores resultados sociales y económicos.
Con información de: El Ciudadano y datos del Instituto Fraser.

Comentarios (10)
Deja tu comentario
Con el Estado metido en todo, no sorprende que Argentina quede 151. Hay que achicar gasto y desregular.
Penúltimo en la región es una bofetada. Los de la casta siempre cargan al Estado, pero el Estado es el problema.
Exacto. Menos permisos, menos burocracia, más trabajo.
El dato de 2024 explica mucho: la pandemia y la crisis dejaron marcas. Ojalá 2026 muestre mejora.
Al menos el informe reconoce que libertad económica se correlaciona con menos pobreza. Eso es lo que falta discutir.
Con impuestos y regulaciones así, no hay inversión. Se siente en el empleo y en la producción.
Ojo, el ranking es global y usa datos 2024. No es una foto de hoy.
Venezuela último y Argentina penúltimo en la región: el contraste es duro.
El informe pone en números lo que muchos sentimos: la presión impositiva y la regulación frenan la producción.
Me interesa ver cómo se mide la moneda sana y la estabilidad monetaria. Eso impacta en el bolsillo.