El Concejo Municipal de Rosario volvió a meterse en una discusión que ya conoce: cómo tratar una actividad que hoy puede quedar prohibida por ley. El proyecto sobre la prohibición de cuidacoches empezó a tratarse con diferencias que recuerdan al debate de Uber y DiDi.
La comparación no es menor. El debate sobre la legalización de Uber y DiDi dejó diferencias que ahora se repiten en el Concejo. No es una discusión nueva para la ciudad, porque Rosario ya tuvo que definir cómo regular una actividad que generó un debate político fuerte.
El punto de partida es claro: el proyecto sobre la prohibición de cuidacoches empezó a tratarse en el Concejo Municipal. No se trata todavía de una ley aprobada, pero sí de una señal política: la discusión ya no está solo en la calle, sino en el Concejo.
Lo que más llama la atención es que el debate repitió las divisiones del caso Uber. La comparación con la legalización de las aplicaciones muestra que el Concejo vuelve a enfrentar una discusión que divide a los bloques. Ahora, con los cuidacoches, la misma pregunta vuelve: ¿quién regula, quién se opone y quién acompaña?
Tras la primera reunión, uno de los referentes oficialistas señaló este jueves: “Hay un escenario de mayoría que va a acompañar esto”. La frase es corta, pero pesa. No dice que la discusión esté cerrada, pero sí anticipa que hay un sector político que ya se ubica del lado de la prohibición.
¿Qué significa eso para Rosario? Significa que la prohibición de cuidacoches puede avanzar si se mantiene ese escenario de mayoría. También significa que la oposición o los bloques que no acompañen la iniciativa van a tener que explicar por qué se oponen, en una ciudad donde el debate vuelve a estar en el Concejo.
El antecedente de Uber y DiDi sirve para entender el clima. No es una comparación menor: la ciudad ya vivió un debate sobre cómo regular una actividad que generó diferencias. Ahora, el Concejo vuelve a tener que definir si la respuesta es prohibir, regular o dejar que la calle siga imponiendo sus propias reglas.
La pregunta que queda en el aire es si la mayoría que anticipó el referente oficialista se va a sostener. En Rosario, los debates sobre la calle, el trabajo y la regulación suelen tener más de un giro. Si el proyecto avanza, la prohibición de cuidacoches dejará de ser una idea y se convertirá en una discusión concreta para el Concejo.
Comentarios (8)
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Me parece bien que se regule, pero prohibir no soluciona nada. En Rosario siempre hay una forma de seguir trabajando en la calle.
Bueno que el Concejo lo trate, porque en las esquinas ya no se puede cruzar.
Prohibir cuidacoches es mandar a la calle a la gente que no tiene otro trabajo. La bronca es de ellos.
No es mandar a la calle, es que no pueden tapar estacionamientos y comercios. Hay que regular, sí, pero con orden.
Regular suena lindo, pero después no hay control. En Rosario todo termina en la misma: el que tiene plata paga, el resto se las ingenia.
Que se vote y ya. Lo de Uber y DiDi dejó claro que la ciudad necesita reglas claras.
Ojalá no se convierta en otra pelea política. Lo que importa es que haya seguridad y orden en las calles.