Hay noticias que hacen bien. En medio de tanto ruido, de tanta pelea política y tanta angustia económica, de vez en cuando aparece algo que vale la pena contar con orgullo: Rosario volvió a poner un nombre propio en la élite científica mundial.
Bernabé Battista, un joven investigador formado en el Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR), dependiente del CONICET y la UNR, fue seleccionado como uno de los diez integrantes del programa Pew Latin American Fellows in the Biomedical Sciences 2026. No es un premio cualquiera. Es uno de los reconocimientos más codiciados y competitivos para investigadores jóvenes en ciencias biomédicas de toda América Latina.
El programa Pew Charitable Trusts, con sede en Estados Unidos, lleva décadas identificando y financiando a los talentos científicos más prometedores de la región. Ser elegido entre diez en todo el continente no es una distinción menor: es la confirmación de que lo que se hace en los laboratorios rosarinos tiene nivel de exportación, aunque muchos en el poder parezcan no darse cuenta.
¿Cuántas veces escuchamos que la ciencia argentina no sirve, que es un gasto, que hay que recortar? Battista es la respuesta más elocuente a ese argumento. Su formación no ocurrió en Cambridge ni en el MIT: ocurrió acá, en Rosario, en una institución pública financiada con fondos del Estado nacional.
El IBR es uno de los institutos de investigación más reconocidos del país. Ubicado en el Campus Universitario de la UNR, en el barrio de Alberdi, el instituto tiene una larga historia de producción científica de alto impacto en áreas como la biología molecular, la genética y la bioquímica. De sus laboratorios salieron investigadores que hoy trabajan en las mejores universidades del mundo, y también los que eligieron quedarse para construir ciencia desde acá.
Battista se suma a esa tradición. Su distinción como Pew Fellow 2026 implica no solo el reconocimiento simbólico, sino también financiamiento concreto para continuar sus investigaciones en el área biomédica, un campo donde los avances pueden traducirse directamente en mejoras para la salud de millones de personas.
La selección de apenas diez investigadores en toda América Latina habla de la rigurosidad del proceso. Los candidatos son evaluados por comités científicos internacionales que analizan trayectoria, producción académica y potencial de impacto. Que un rosarino haya pasado ese filtro no es casualidad: es el resultado de años de trabajo, de una formación sólida y de una institución que, a pesar de los vaivenes presupuestarios, sigue funcionando.
En tiempos donde el debate sobre el financiamiento del CONICET y las universidades públicas sigue abierto y tenso, casos como el de Battista son más que una buena noticia: son un argumento. La inversión en ciencia no se ve de un día para el otro, pero cuando aparece, aparece con este nivel.
Rosario tiene mucho para mostrar. Y esta vez, lo mostró en el escenario más exigente que existe.

Comentarios (13)
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Qué orgullo para Rosario. Estos son los pibes que hay que mostrar, no los que salen en las páginas de policiales. Felicitaciones a Battista y a todo el equipo del IBR.
Y mientras tanto el gobierno recorta el presupuesto del CONICET. Aplausos con una mano, como siempre.
Che, no todo tiene que ser política. El pibe labura hace años, se lo ganó. Dejemos de ensuciar los logros ajenos con la grieta.
No es ensuciar nada, es contexto. Si no hay financiamiento, no hay ciencia. Eso no es grieta, es realidad.
Soy docente de la UNR y esto me llena de emoción. El IBR es una institución increíble, con gente que trabaja con pasión a pesar de los sueldos que cobran. Battista es un ejemplo de lo que se puede lograr con esfuerzo y una buena base académica.
Diez en toda América Latina. DIEZ. Y uno es de Rosario. Eso no es suerte, eso es nivel.
Me alegra mucho pero también me da tristeza. Cuántos de estos chicos brillantes terminan yéndose al exterior porque acá no les dan las condiciones para trabajar? Ojalá Battista pueda quedarse.
re bien por el pibe, pero alguien me puede explicar para qué sirve la biología molecular en la vida cotidiana? pregunta en serio
Para qué sirve? Para desarrollar vacunas, tratamientos contra el cáncer, diagnósticos genéticos... básicamente para que no te morís de cosas que antes eran mortales. Eso para empezar.
ah bueno, entonces sí importa jaja. gracias en serio
La UNR siempre dando que hablar para bien cuando se trata de ciencia. Lástima que no tenga la misma prensa que cuando hay conflictos gremiales.
Noticias como esta deberían estar en todos los canales. En cambio tenemos 24 horas de política y escándalos. Felicitaciones al investigador y a su familia.
Ojalá el Estado lo cuide y no lo deje ir. Argentina tiene una historia larguísima de formarlos acá y perderlos afuera. Que no pase con este pibe.