Lo que debía ser una consulta pediátrica de rutina terminó en una denuncia por abuso sexual que sacudió a la ciudad de Santa Fe. Un médico pediatra de 40 años fue detenido este lunes por la Policía de Investigaciones (PDI) tras la acusación de una joven madre que había concurrido con su hija a un sanatorio santafesino la semana anterior.
Según la denuncia, el hecho habría ocurrido en el marco de la consulta médica. La víctima, que llevó a su nena a atenderse, terminó siendo ella misma la afectada. Un escenario que genera escalofríos: el lugar donde uno lleva a los hijos para que los cuiden, convertido en el escenario de un presunto delito.
La PDI actuó con rapidez. Una vez radicada la denuncia, los investigadores identificaron al imputado y procedieron a su detención. El médico, cuya identidad no fue divulgada oficialmente para no entorpecer la investigación, quedó a disposición de la Justicia santafesina.
¿Cuántas veces más vamos a leer esta clase de noticias protagonizadas por personas en posición de poder y confianza? El vínculo médico-paciente —y por extensión, médico-familia del paciente— implica una asimetría enorme. La persona que entra a un consultorio está en situación de vulnerabilidad. Eso lo saben los profesionales. Y cuando alguien abusa de ese vínculo, la traición es doble.
El caso quedó en manos de la fiscalía competente de Santa Fe capital, que deberá determinar en las próximas horas si el imputado es procesado con prisión preventiva o si se dispone otra medida cautelar. La investigación está en curso y se espera que se recaben testimonios y pericias en los próximos días.
Por ahora, el pediatra permanece detenido. La joven madre que se animó a denunciar dio el primer paso. Lo que sigue depende de la Justicia.

Comentarios (11)
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Me da asco. Llevás a tu hija al médico y terminás siendo vos la víctima. Qué mundo de mierda. Espero que le caiga todo el peso de la ley.
Hay que ver bien qué pasó antes de crucificarlo. La Justicia tiene que investigar. No digo que no sea culpable, digo que hay que esperar.
¿Esperar qué? La mina se animó a denunciar, eso no es fácil. Hay que creerle a las víctimas.
Creerle no significa saltarse el proceso judicial. Una cosa no quita la otra. Calmá.
Lo que me parece gravísimo es el lugar: un sanatorio. Donde se supone que hay cámaras, personal, protocolos. ¿Cómo pasa esto ahí adentro?
Hay que revisar los protocolos en los sanatorios. No puede ser que un médico esté a solas con una paciente sin ningún tipo de control o testigo. Esto pasa en todo el país.
Ojalá que la chica tenga contención psicológica. Animarse a denunciar es un acto de valentía enorme, sobre todo cuando el tipo es un profesional con nombre y reputación.
Y cuántos casos más habrá que no se denuncian. Este es el que salió a la luz.
Qué importante que la PDI actuó rápido. Eso no siempre pasa. Ojalá la Justicia acompañe.
Le arruinó la vida a esa mujer. Ir al médico con tu hija y que te pase eso... no tiene nombre.
Bien detenido. Ahora que no salga en 48 horas con un tobillera electrónica como pasa siempre.