La Anmat dio de baja las habilitaciones de Royal Farma S.A., una droguería con domicilio en la Ciudad de Buenos Aires, después de confirmar que la empresa presentó un Certificado de Inscripción de Establecimiento apócrifo en procesos licitatorios de Santa Fe.
El caso surgió por una consulta de la coordinación General de Proveedores del ministerio de Economía de Santa Fe, relacionada con la participación de la firma en distintos procesos licitatorios de la provincia.
Según la documentación oficial, Royal Farma presentó, al renovar su inscripción como proveedora del Estado santafesino, un certificado de Anmat fechado el 9 de febrero de 2025 y con una supuesta vigencia hasta el 3 de febrero de 2029.
El documento no coincidía con el formato habitual de los certificados emitidos por el organismo sanitario. Ante esa situación, la Provincia consultó a Anmat y recibió como respuesta que el certificado era apócrifo.
La documentación oficial también señala que se requirió a la empresa que presentara los originales, pero no obtuvo respuesta. A partir de la consulta, Anmat informó que iniciaría las acciones penales correspondientes.
Por este episodio, la subsecretaría de Contrataciones y Gestión de Bienes de Santa Fe resolvió en junio aplicar a Royal Farma la baja de su inscripción en el Registro Único de Proveedores y Contratistas de la Provincia.
A partir de la investigación sobre el certificado, Anmat verificó la situación de las habilitaciones sanitarias de Royal Farma. La firma contaba con habilitaciones para realizar tránsito interjurisdiccional de medicamentos y especialidades medicinales, y de productos médicos y productos para diagnóstico de uso in vitro sin cadena de frío.
Pero esas habilitaciones se encontraban vencidas. La correspondiente al tránsito interjurisdiccional de medicamentos y especialidades medicinales había vencido el 22 de marzo de 2021. La habilitación vinculada con productos médicos y diagnóstico in vitro sin cadena de frío había vencido el 3 de febrero de 2020.
Además, Anmat informó que no encontró trámites de renovación iniciados por Royal Farma para esas habilitaciones. Por ese motivo, mediante la Disposición 6139/2026, publicada este jueves, el organismo dispuso la baja de ambas habilitaciones y la cancelación de los certificados correspondientes.
El expediente que derivó en la detección del certificado apócrifo se originó precisamente por la participación de Royal Farma en procesos licitatorios de Santa Fe. La propia resolución provincial indica que la sanción aplicada a la empresa no impide el cumplimiento de contratos que ya tuviera adjudicados y en ejecución, aunque establece que no podrán adjudicársele nuevos contratos mientras dure la sanción.
Anmat recordó que esas actividades deben realizarse exclusivamente desde establecimientos que cuenten con las habilitaciones sanitarias vigentes correspondientes. El caso también quedó bajo análisis de las autoridades judiciales a partir de las actuaciones iniciadas por el organismo sanitario tras detectar la documentación apócrifa.

Comentarios (10)
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Que el certificado sea apócrifo y que además las habilitaciones estuvieran vencidas desde 2020 y 2021 es un desastre. ¿Cómo entró a licitar?
Lo que me preocupa es si los contratos que ya estaban en ejecución se van a auditar. La resolución dice que no impide cumplirlos, pero habría que revisar qué compró la provincia.
Y todavía no se dice si hubo medicamentos que llegaron con habilitaciones vencidas. Eso es lo que hay que investigar a fondo.
Al menos se detectó por una consulta de la coordinación de proveedores. Eso muestra que el control provincial funcionó, aunque tarde.
¿Alguien sabe si Royal Farma tiene contratos con hospitales de Rosario? La nota no lo dice, pero sería clave.
Si no había iniciado renovación de habilitaciones, no debería estar moviendo medicamentos. Hay que ver si hubo denuncias previas.
Lo de la Disposición 6139/2026 es importante: Anmat canceló los certificados. Ahora queda ver cómo avanza lo penal.
Que quede bajo análisis judicial no alcanza. Si hubo licitaciones con certificado falso, hay que identificar quién lo aceptó.