La desaparición de Nancy Estela Godoy se convirtió en femicidio y en un disparador político para los gremios docentes.
La docente de 52 años, directora suplente de la Escuela N.º 626 del paraje El Malezal, departamento de Esquina, Corrientes, estaba desaparecida desde el 7 de octubre. Sus restos aparecieron el miércoles, tras más de 20 días de búsqueda.
CTERA y los gremios docentes nucleados en la CGT convocaron a un paro nacional para este jueves 29 de octubre. En Rosario, la concentración está prevista para las 19 en la Plaza 25 de Mayo.
“Estamos consternadas, pero también muy indignadas por la desaparición primero y el posterior femicidio de Nancy Godoy. Una maestra, una maestra como nosotras que fue asesinada yendo a trabajar a uno de los rincones más recónditos de nuestra patria”, explicó Violeta Castillo, delegada adjunta de Amsafe Rosario.
La dirigente no se quedó en el dolor: apuntó al abandono de las condiciones de trabajo. “Nuestra denuncia tiene que ver, no solamente con el femicidio, sino con el contexto de abandono a las trabajadoras y trabajadores, al abandono a la Escuela Pública y las docentes. Tanto por el Gobierno nacional como por los Gobiernos provinciales”, sentenció.
En Rosario, la protesta se apoya en un lugar simbólico. “Nos manifestaremos en la Plaza 25 de Mayo y estaremos en la ronda con las madres. A las 19, vamos a hacer un acto en el que van a participar compañeras de los departamentos de San Jerónimo, San Lorenzo, Villa Constitución, Belgrano, Iriondo y la comunidad educativa en general”, sentenció Gabriela Pereyra, delegada adjunta de Amsafe Rosario.
El femicidio de Nancy Godoy encendió un debate sobre la vulnerabilidad de las docentes en zonas rurales. “Nos conmueve profundamente porque a la vez nos podría estar pasando a cualquiera de nosotras”, subrayó. Y agregó que no se respetan los derechos de las docentes y que la decisión de CTERA las visibiliza y las pone en otra situación de reclamo.
La bronca también se volcó contra las condiciones de trabajo. “No podemos permitir que nos sigan matando, no podemos seguir permitiendo trabajar en estas condiciones inhumanas. No podemos acostumbrarnos a trabajar en estas condiciones”, advirtieron.
El acatamiento del paro no fue un dato menor. Según la delegada, muchas familias decidieron no llevar a sus hijos a las escuelas y muchas compañeras adhirieron pese a la extorsión y al apriete de los gobiernos, especialmente el de Santa Fe. “Pero, a pesar de eso hay muchas compañeras que de todas maneras hicieron el paro y hoy vamos a estar en la plaza”, concluyó.
La muerte de una maestra que iba a trabajar a un paraje lejano no es solo un femicidio: es una señal de alerta sobre el estado de la escuela pública y sobre el riesgo que corren las docentes en el interior.
Comentarios (10)
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Me parece bien que se haga visible, pero no hay que mezclar el femicidio con el paro docente. Nancy merecía justicia, no un acto político.
No es mezclar: la docente trabajaba en condiciones precarias y eso también es violencia. El femicidio no aparece de la nada.
En el sur se siente la bronca. Si no hay presencia del Estado, la escuela queda a la deriva.
¿Y la investigación? Lo que falta es que aparezcan los responsables, no solo la plaza.
Mi hija es docente y me da miedo leer “podría pasarnos a cualquiera”. Eso es lo que duele.
El miedo es justo. Por eso hay que bancar la movilización y exigir seguridad.
Que no lleven a los chicos al paro es un dato. No todos pueden pagar un día sin clase.
En el interior se nota más el abandono. No es solo Rosario, es el paraje.
La frase de Violeta Castillo me quedó dando vueltas: una maestra como nosotras. Eso no se olvida.
Que CTERA haya convocado rápido muestra que el tema pegó fuerte. Ahora a ver si hay consecuencias reales.