La madrugada del sábado en Fisherton se vivió una secuencia que podría haber terminado en tragedia. Dos ladrones armados irrumpieron en la casa de un matrimonio de 76 y 74 años, los maniataron y se llevaron una escopeta y 48 mil pesos. Pero la historia tuvo un final distinto al que buscaban.
Todo empezó cerca de las 1.50 de la madrugada cuando el Comando Radioeléctrico recibió un pedido de auxilio en la zona de Colombres y Morrison. Al llegar a Colombres y Dellarole, una mujer les gritó lo que ningún vecino quiere escuchar: "Hay un hombre atado adentro y uno de los ladrones se escapó corriendo".
Con esa información, los policías no perdieron tiempo. En el cruce de cortada Benito y Morrison interceptaron al primer sospechoso, que tenía todas las características que les habían dado. La víctima lo reconoció al instante como uno de los autores del asalto.
Pero faltaba el segundo. Los efectivos pidieron refuerzos y comenzaron un rastrillaje por los techos de la zona. Lo encontraron en una terraza, tratando de escapar como pudo. Cuando vio a los uniformados, intentó trepar una reja para huir, pero al darse cuenta de que no lo lograría, arrojó algo hacia un techo vecino antes de ser reducido.
¿Qué había tirado? Una pistola GMC calibre .22 con cargador y municiones. Pero eso no era todo lo que tenían encima. Los agentes secuestraron dos mochilas con un arsenal completo para entraderas: una maza, un cortafierros, precintos y cinta para atar a las víctimas.
El botín que habían logrado robar también fue recuperado: la escopeta calibre 12/70 y los 48 mil pesos que sustrajeron de la vivienda volvieron a sus dueños.
Los detenidos son un adolescente de 17 años y un joven de 20. Llegaron preparados para todo: tenían las armas, las herramientas para forzar cerraduras y los elementos para inmovilizar a las víctimas. No era su primera vez, está claro.
Por suerte, el matrimonio de adultos mayores no sufrió heridas de gravedad, aunque el trauma de verse maniatados en su propia casa es algo que no se olvida fácil. A los 76 y 74 años, nadie debería pasar por esa experiencia.
¿Cuánto más vamos a tolerar que los delincuentes lleguen tan lejos? Estos dos no solo entraron a robar: fueron con todo el equipamiento para someter a las víctimas. Si no fuera por la rápida reacción policial y la colaboración de los vecinos, esta historia podría haber terminado mucho peor.

Comentarios (12)
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Menos mal que los agarraron rápido. Pobres los viejitos, a esa edad pasar por algo así debe ser terrible.
Vivo a 3 cuadras de donde pasó esto. Ya no se puede estar tranquilo ni en tu propia casa. La inseguridad está descontrolada.
17 y 20 años y ya andan con todo ese arsenal. ¿Dónde están los padres? Estos pibes están perdidos.
@El Tano No es solo culpa de los padres, es un problema social más grande. Falta educación, trabajo, oportunidades.
@Silvia Morales Problema social las pelotas. Estos chorros eligieron robar, nadie los obligó. Que se pudran presos.
Hay que reconocer que la policía actuó bien esta vez. Llegaron rápido y los agarraron a los dos.
48 mil pesos robaron... para algunos jubilados esa plata es todo lo que tienen ahorrado. Hijos de puta.
¿Alguien sabe si los viejitos están bien? Más allá de que no tuvieron heridas, el trauma psicológico debe ser tremendo.
Menos mal que había una vecina que vio todo y avisó a la policía. Si no fuera por ella, capaz se escapaban.
@Marcelo Gutierrez Exacto, la solidaridad de los vecinos es clave. Hay que cuidarse entre todos porque el Estado no nos cuida.
17 años y ya con pistola. Este pibe va a salir en 2 años y va a seguir choreando. El sistema judicial es una joda.
Yo tengo 72 años y vivo sola en Fisherton. Después de leer esto no duermo más tranquila. ¿Qué podemos hacer?