Después de décadas conquistando el mundo del arte desde Nueva York, Fabián Marcaccio regresa a su Rosario natal con una propuesta que promete sacudir la escena cultural local. El próximo viernes 17 de abril, la galería Diego Obligado abrirá las puertas de 'Nihil guiando al pueblo', una muestra que confirma por qué este rosarino es considerado uno de los artistas más innovadores de su generación.
Según informó El Ciudadano, la exposición incluye 18 obras que van desde la pieza central homónima -una figura semiabstracta a escala humana desplegada en 3D- hasta trabajos bidimensionales que desafían toda definición tradicional. No es casual que Beatriz Vignoli, quien fuera vecina de infancia del artista, haya escrito el texto curatorial: hay algo profundamente personal en este retorno.
¿Qué hace tan especial el trabajo de Marcaccio? Sus famosas 'pinturas mutantes' o 'pintantes' incorporan montajes de imágenes digitales encontradas, pero en los últimos doce años ha dado un salto cuántico: la impresión 3D como herramienta pictórica. 'Trabajo con espacio, imágenes y materiales, pero me interesa el tiempo', declaró el artista, y esa obsesión temporal se siente en cada obra.
La pieza central toma como referencia 'La libertad guiando al pueblo' de Delacroix, pero Marcaccio la deconstruye y la reinventa desde sus raíces rosarinas. El artista reconoce la influencia de dos gigantes locales: Antonio Berni -por su compromiso político y su elocuencia maximalista- y Lucio Fontana -por ese gesto revolucionario de atravesar el soporte para encontrar el espacio.
Pero acá viene lo fascinante: Marcaccio no quiere que sus obras 'obturen' el espacio. Construye tramas de filamentos que permiten ver a través de ellas, creando lo que él llama 'imposibles pictóricos'. Un esqueleto de aluminio liviano, tejidos conectivos de poliuretano, y carne de silicona y óleo. Como esos monstruos gigantes de las series japonesas de ciencia ficción, sus pinturas devoran lo que encuentran y lo muestran a medias digerido, reconocible pero transformado.
La galería Diego Obligado (Güemes 2255) abre sus puertas de martes a viernes de 16.30 a 20, y sábados de 10.30 a 13. Para Rosario, tener una muestra de esta envergadura es un acontecimiento que trasciende lo cultural: es la confirmación de que nuestros artistas pueden conquistar el mundo sin perder sus raíces.
Marcaccio define su trabajo como 'encarnación del fantasma hambriento digital', y después de ver cómo la tecnología devora nuestra realidad cotidiana, esa definición suena profética. Este viernes, Rosario tiene una cita con el futuro del arte.

Comentarios (12)
Deja tu comentario
Por fin algo de nivel internacional en Rosario! Hace años que sigo a Marcaccio en redes, es increíble lo que hace con la tecnología 3D.
¿Arte? Esto es puro chamuyo intelectual. Dame un Berni de toda la vida antes que estas pavadas digitales.
Tano, claramente no entendés nada de arte contemporáneo. Marcaccio es reconocido mundialmente, no es casualidad que exponga en Nueva York.
Sofia, reconocido por quién? Por cuatro snobs que no saben ni dibujar una casa. El arte de verdad se entiende sin manual de instrucciones.
Fui a la galería el mes pasado y es hermosa. Perfecto para una muestra de esta envergadura. Ojalá pueda ir el viernes.
Me encanta que los artistas rosarinos que triunfan afuera vuelvan a mostrar acá. Es como un orgullo local.
Qué lindo que Beatriz Vignoli haya escrito el texto. Ella siempre tiene una mirada muy profunda sobre el arte local.
¿Y cuánto sale la entrada? Porque después se quejan de que la gente no va a las muestras pero todo es carísimo.
Las galerías suelen ser gratis, Rosarino indignado. El problema es que la gente prefiere el shopping antes que el arte.
Me da curiosidad eso de las 'pinturas mutantes'. Suena a ciencia ficción pero debe estar bueno verlo en persona.
Güemes 2255... ¿no es donde estaba antes otra galería? Me suena conocido el lugar.
Banco que un rosarino la rompa en Nueva York y después vuelva a mostrar acá. Eso habla bien del tipo.