El Concejo Municipal de Rosario aprobó la legalización de Uber y DiDi tras un despacho con modificaciones de las comisiones de Servicios Públicos y Gobierno.
La medida crea un Registro de Plataformas Electrónicas de Transporte, que quedará publicado en la web de la Secretaría de Movilidad, la autoridad de aplicación. Las autorizaciones tendrán una vigencia de cinco años, siempre que no cambien los titulares.
Las plataformas deberán enviar información periódica al Ente de la Movilidad de Rosario. Los datos, anonimizados, incluirán cantidad de viajes, origen y destino, kilómetros recorridos con y sin pasajeros y duración promedio de los trayectos.
Uno de los puntos centrales es la licencia profesional. Los conductores tendrán seis meses para adecuar la licencia de B1 a D1, con la posibilidad de extender el plazo por otros seis meses.
“Lo que hacemos es decirle a la gente que no tiene licencia profesional y que hoy es conductor de Uber, que se está ganando un mango, que tiene 6 meses para sacar la licencia profesional y que si a los 6 meses por alguna razón no la pudo sacar, le vamos a dar 6 meses más”, explicó María Eugenia Schmuck.
La presidenta del Concejo adelantó que se buscará implementar dispositivos especiales para agilizar los trámites. La idea es que quienes ya trabajan con aplicaciones puedan obtener la habilitación requerida.
Los autos deberán contar con VTV o RTO aprobada y vigente para la modalidad de transporte de pasajeros. Además, deberán exhibir en el interior, en el reverso del asiento del acompañante, el nombre de la aplicación y un código QR.
“Eso va a permitir que los rosarinos viajen en el asiento de atrás, que tengan un conductor que tenga carnet profesional, que tengan la VTV al día, que además la Municipalidad pueda tener a disposición los datos de los conductores y de los autos que nos permitan actuar rápidamente como organismo de control frente a cualquier incidencia”, señaló Schmuck.
Otro punto debatido fue el esquema tarifario. La iniciativa no establece una tarifa mínima para los viajes por aplicaciones. Schmuck defendió la flexibilización como una forma de generar competencia entre taxis, remises y servicios privados.
La legalización no es un trámite menor: cambia la forma en que Rosario va a fiscalizar el transporte por aplicaciones. La pregunta ahora es si el control será real o quedará en el papel, porque la norma no alcanza si no hay capacidad de control.
Con información de: Conclusion, octubre de 2026.
Comentarios (10)
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La VTV y la licencia profesional son el punto. Si la Municipalidad puede cruzar datos, al menos deja de ser un laberinto.
Mientras no haya multas que duelan, va a seguir siendo lo de siempre: el que tiene plata se saltea todo.
No es plata, es control. Si el QR y el registro permiten identificar al auto y al conductor, cambia la película.
Seis meses para sacar la D1 parece poco para el que ya viene manejando. Ojalá habiliten trámites exprés.
Exprés no, porque si es exprés se convierte en un trámite para tener el papelito y seguir igual.
Al menos ahora la tarifa no tiene piso, y eso puede bajar precios. La competencia también es para el usuario.
Ojo: si baja la tarifa, puede bajar la calidad. El usuario quiere precio, pero también llegar vivo a casa.
Lo que me preocupa es que el registro quede en la web y nadie lo use. Faltan inspectores y capacidad real.
La clave es que los datos anonimizados lleguen al EMR. Si sirve para investigar un incidente, vale.
Me parece bien regular, pero que no se olvide a los remises: si todos compiten con las mismas reglas, mejor.