"Fuimos 40, volvimos 40". Esa frase lo dice todo. Y en el mundo del rescate, cuando se trabaja entre escombros y edificios derrumbados, que todos vuelvan a casa es, en sí mismo, una victoria.
La brigada USAR de la Federación Santafesina de rescatistas-que-la-provincia-envio-a-venezuela-para-asistir-a-las.html" class="auto-link">Bomberos Voluntarios regresó a la provincia después de varios días de trabajo intenso en el norte de Venezuela, donde una serie de terremotos devastó comunidades enteras y dejó un tendal de destrucción que, según los propios rescatistas, no tenía precedentes en su experiencia.
"Nunca habíamos visto algo así", resumió uno de los integrantes de la brigada con la voz cargada de lo que solo se puede describir como el peso de haber estado ahí. No es una frase hecha. Es el testimonio de profesionales que han respondido a emergencias en distintos puntos del país y que, esta vez, se encontraron frente a una escala de destrucción diferente.
El operativo en Venezuela fue catalogado como uno de los más complejos de los últimos años a nivel internacional. Trabajar entre edificios colapsados no es solo una cuestión técnica: es una carrera contra el tiempo, contra el polvo, contra la incertidumbre de si hay alguien vivo del otro lado de los escombros. Cada hora que pasa reduce las chances. Cada decisión importa.
La brigada USAR —siglas en inglés de Urban Search and Rescue, búsqueda y rescate urbano— es una unidad especializada que requiere años de formación y equipamiento específico. No cualquier bombero integra este tipo de equipos. La Federación Santafesina tiene una trayectoria reconocida en este campo, y su despliegue en Venezuela fue parte de una respuesta internacional coordinada ante la magnitud del desastre.
¿Cuántas vidas se salvaron? ¿Cuántas historias quedaron enterradas bajo el concreto? Son preguntas que los propios rescatistas cargan consigo al volver. Porque el trabajo de estos hombres y mujeres no termina cuando suben al avión de regreso: termina, si es que termina, mucho después.
Lo que sí queda claro es que Santa Fe estuvo presente cuando el mundo lo necesitó. En un contexto donde la solidaridad internacional muchas veces se mide en declaraciones y poco más, cuarenta bomberos santafesinos pusieron el cuerpo —literalmente— en uno de los operativos de rescate más exigentes que se recuerdan en la región.
La experiencia acumulada en Venezuela, por dura que haya sido, también va a nutrir la capacidad de respuesta local. Cada operativo internacional de esta envergadura deja aprendizajes que después se aplican acá, en Rosario, en el Gran Santa Fe, en cualquier emergencia que pueda surgir. Ese es el otro lado de la historia que no siempre se cuenta.
"Fuimos 40, volvimos 40". Bienvenidos a casa.

Comentarios (14)
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Orgullo total. Estos tipos dejan familia, trabajo, comodidad, y se van al otro lado del mundo a sacar gente de los escombros. Y encima son voluntarios. Hay que decirlo más seguido.
Respeto enorme. Pero me pregunto si el Estado les da el apoyo que merecen cuando vuelven, o los palmean en la espalda y chau.
El Estado los apoya, hay convenios internacionales y la Cancillería coordina estos despliegues. No todo es abandono.
Coordinar el viaje no es lo mismo que acompañar el regreso. Muchos de estos pibes vuelven con estrés postraumático y no hay contención psicológica real. Eso lo sé de primera mano.
Leí la nota llorando. Esa frase de 'fuimos 40, volvimos 40' me partió el alma. Saben lo que se juegan y van igual.
Santa Fe siempre presente cuando hay que poner el cuerpo. Mientras los políticos hablan, estos tipos actúan.
Ojalá les den el reconocimiento que merecen y no solo una foto en la municipalidad. Estos héroes necesitan recursos, no aplausos.
Yo soy bombero voluntario en Rosario y puedo decir que la formación que tienen los chicos de USAR es de primer nivel mundial. No es fácil llegar ahí. Años de entrenamiento.
Me alegra que hayan vuelto todos. Eso no siempre pasa en este tipo de operativos. Hay que valorarlo.
Muy lindo el gesto pero Venezuela tiene un gobierno que destruyó su propio país. ¿No es raro que mandemos ayuda allá y acá los bomberos piden donaciones para comprar mangueras?
Mezclar política con un operativo humanitario es de lo más bajo. Las víctimas de un terremoto no tienen la culpa del gobierno que les tocó. Vergüenza.
No es mezclar política, es una pregunta válida sobre prioridades. Podés no estar de acuerdo pero no me vengas con 'vergüenza'.
Cuarenta personas que eligieron ser voluntarios, que se formaron años, que fueron a Venezuela sin cobrar un peso extra. El debate político lo dejamos para otro momento, ¿no?
Que alguien les haga un homenaje en condiciones. Merecen más que una nota en el diario, aunque la nota esté muy bien.