Los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 están dejando una huella que excede ampliamente los escenarios deportivos. A nueve jornadas de competencia, los números del llamado "derrame" del evento empiezan a tomar una dimensión que pocos anticipaban: $1.162 millones recaudados para entidades solidarias y casi otro tanto en venta de merchandising, con la mascota Capi como fenómeno comercial inesperado.
El sistema de reservas anticipadas de entradas —gratuitas en su acceso básico, pero con opción de asegurarse un lugar abonando $10.000— emitió hasta el lunes 1.323.484 códigos QR para las distintas competencias. De ese universo, 116.200 reservas pagas generaron la recaudación solidaria que la organización, a cargo de la Provincia de Santa Fe, distribuirá en partes iguales entre tres instituciones: Cáritas, Cilsa y la Federación de Veteranos de Guerra de la Provincia de Santa Fe. Según ese esquema, cada entidad recibiría alrededor de $387 millones.
No es un dato menor. Cilsa, fundada en la ciudad de Santa Fe, trabaja en programas de inclusión para personas con discapacidad y sectores vulnerables. Cáritas sostiene una de las redes de asistencia social más extendidas del país. Y la Federación de Veteranos de Guerra desarrolla iniciativas educativas, sociales y de acompañamiento a través de centros distribuidos en toda la provincia. Que un evento deportivo de esta escala tenga un mecanismo de redistribución social incorporado desde el diseño es, hay que decirlo, una decisión de gestión que vale la pena destacar.
Pero el fenómeno que nadie vio venir tiene nombre y forma de muñeco: Capi. La mascota oficial de los Juegos se convirtió en el producto más buscado del evento y sus cifras de venta son elocuentes. Del Capi chico, a $10.000, se trajeron 15.000 unidades y ya están agotadas —una facturación de $150 millones—. Del modelo grande, a $25.000, se dispusieron 60.000 unidades y la organización estima que ya se vendieron unas 40.000, lo que representa otros $1.000 millones. En total, cerca de 55.000 muñecos y una facturación de aproximadamente $1.150 millones solo en esa línea de producto.
Es importante aclarar que se trata de dos circuitos completamente distintos. La recaudación de las reservas va íntegramente a las tres entidades sociales. El dinero del merchandising, en cambio, opera dentro del sistema comercial de los Juegos. La licitación para esa operación fue adjudicada a la empresa rosarina Trans-Ban, que instaló los puntos de venta, aportó el personal y maneja la logística. Según fuentes de la Provincia, el operador percibe el 25% de la facturación, mientras que el resto vuelve a la estructura del evento para financiar costos de producción y reposición de stock. Solo el lunes pasado se vendieron $250 millones en merchandising, lo que implicó unos $62,5 millones para Trans-Ban y $187,5 millones que retornan al circuito de los Juegos.
Con cinco jornadas de competencia aún por delante, la proyección matemática de la organización —tomando el promedio de los primeros nueve días— llevaría la recaudación solidaria final a alrededor de $1.800 millones. Aunque se trata de un ejercicio especulativo: la demanda de reservas no es uniforme y depende fuertemente del programa deportivo. Fútbol, hockey y handball son las disciplinas que más público movilizan, y la presencia de equipos argentinos en instancias decisivas puede generar nuevos picos de demanda que alteren cualquier proyección.
Lo que ya es innegable es que Santa Fe 2026 está demostrando que un evento deportivo de escala regional puede generar impacto económico real y concreto, con mecanismos de distribución social incorporados. Para quienes llevamos años cubriendo la política provincial, ver a la Provincia conducir un operativo de esta envergadura —con sus luces y sus sombras— es una señal de que la gestión de Maximiliano Pullaro apostó fuerte a este evento como carta de presentación institucional. Los números, por ahora, le están dando la razón.

Comentarios (14)
Deja tu comentario
Que bueno que parte de la plata vaya a Cáritas y Cilsa. Esas organizaciones laburan todo el año sin que nadie las vea y merecen este reconocimiento. Ojalá se repita el modelo en otros eventos.
El Capi es un golazo de marketing, lo tengo que admitir. Mi nena me rompió los quinotos hasta que le compré el grande. $25.000 que salieron volando de mi bolsillo jaja
Muy lindo todo pero me gustaría saber cuánto costó organizar esto y si el balance final va a ser positivo para la provincia. Los números de venta suenan bien pero hay que ver el otro lado de la ecuación también.
¿Y Trans-Ban quién es? ¿Cómo ganó esa licitación? Pregunto porque en Santa Fe las licitaciones a veces tienen historias interesantes detrás...
Trans-Ban es una empresa rosarina con años en el mercado, no es ningún fantasma. Antes de insinuar cosas investigue un poco.
No insinué nada, pregunté. Si te molesta una pregunta el problema es tuyo, amigo.
1.800 millones proyectados para entidades solidarias sería histórico. Que se concrete.
Vine con mis hijos el fin de semana y la verdad que el ambiente estuvo muy lindo. Santa Fe se lució. Aunque el tema del estacionamiento fue un desastre, eso sí.
Pullaro se anotó un tanto con esto, hay que reconocerlo. No soy de su espacio pero cuando algo sale bien hay que decirlo. Ojalá esa energía la pongan también en la seguridad de Rosario.
¿Y Rosario qué? Todo el evento en Santa Fe capital, los hoteles llenos allá, los comercios allá. Rosario pone la imagen y la infraestructura de toda la vida y siempre termina siendo la segunda.
Rosario tiene sus propias sedes en los Juegos, no exageres. Además el turismo que entró por el aeropuerto de Rosario también beneficia a la ciudad. No todo es blanco o negro.
Sí, dos o tres sedes menores. El estadio principal, la ceremonia, la cobertura mediática, todo en Santa Fe. Siempre igual.
Yo compré el Capi grande para mi sobrino y para mí también uno jaja. No me arrepiento para nada, es hermoso el muñeco. Buen laburo el de los diseñadores.
Lo de los Veteranos de Guerra me parece muy justo. Son gente que dio todo por el país y muchas veces quedan en el olvido. Bien por incluirlos en la distribución.