El Gobierno nacional confirmó esta semana el pago del bono previsional para agosto y estableció los nuevos valores de haberes para jubilados y pensionados de todo el país, incluyendo los más de 400.000 beneficiarios que tiene el sistema previsional en la provincia de Santa Fe.
Según la resolución oficial, el haber mínimo quedó fijado en $419.775, mientras que el haber máximo alcanza los $2.824.694. El refuerzo extraordinario, cuyo monto exacto no fue detallado en la comunicación oficial, tendrá carácter no remunerativo, lo que significa que no estará sujeto a descuentos de ningún tipo y tampoco se computará para el cálculo de otros conceptos previsionales.
La medida llega en un contexto de alta sensibilidad social. Los jubilados argentinos vienen de meses de fuerte pérdida del poder adquisitivo, y los bonos se convirtieron en un instrumento recurrente de la gestión Milei para compensar —al menos parcialmente— el deterioro real de los haberes. Sin embargo, desde los gremios de jubilados y desde distintos bloques legislativos, la crítica es siempre la misma: el bono no se incorpora al haber, no genera derechos y no resuelve el problema estructural.
En Rosario, donde la concentración de adultos mayores es una de las más altas del interior del país, el impacto de estas medidas se siente con fuerza. Barrios como Alberdi, Fisherton y el macrocentro tienen una proporción significativa de hogares con jubilados como principal sostén económico. Para muchos de ellos, la diferencia entre el haber mínimo y la canasta básica sigue siendo un abismo que ningún bono termina de cerrar.
Vale recordar que el sistema previsional argentino atraviesa una disputa de fondo que excede a cualquier gestión: la fórmula de movilidad jubilatoria, modificada en varias oportunidades en los últimos años, es el verdadero campo de batalla. El kirchnerismo la cambió, Macri la cambió, Alberto Fernández la cambió por decreto en plena pandemia, y Milei la volvió a modificar. Cada ajuste de fórmula tuvo ganadores y perdedores, pero el denominador común fue siempre el mismo: los jubilados de haberes mínimos terminaron perdiendo contra la inflación.
Desde la provincia de Santa Fe, el gobierno de Maximiliano Pullaro no tiene injerencia directa sobre el sistema nacional de ANSES, pero sí administra la Caja de Jubilaciones y Pensiones provincial, que tiene sus propios parámetros y que en los últimos años logró mantener cierto equilibrio gracias a una gestión más ordenada de las finanzas santafesinas. La relación entre la Nación y la provincia en materia previsional es otro de los capítulos pendientes de la deuda histórica que Buenos Aires mantiene con Santa Fe.
El pago del bono de agosto se realizará, según las fechas habituales de ANSES, escalonado según el número de documento del beneficiario, durante la segunda quincena del mes. Los jubilados que cobran por el Banco Nación y el Banco Provincia de Santa Fe podrán acceder al dinero en las fechas que el organismo previsional nacional publique en su calendario oficial.

Comentarios (12)
Deja tu comentario
Cuatrocientos diecinueve mil pesos. Con eso no llegás a fin de mes ni de casualidad. El alquiler solo en Rosario te come la mitad. Esto es una vergüenza.
Graciela tiene razón, pero hay que ser justos: el bono al menos no tiene descuentos. El problema es que sigue siendo un parche. Lo que hace falta es una fórmula de movilidad que no le robe a los jubilados cada vez que hay inflación.
Kirchnerismo 12 años y los jubilados igual de cagados. Ahora resulta que la culpa es de Milei. Posta que la memoria selectiva es un deporte nacional.
No defiendo a ninguno, che. Todos les robaron. Pero hoy gobierna Milei y hoy el haber mínimo no alcanza. Eso es lo que importa ahora.
Libertad_del_sur tiene razón en algo: esto viene de lejos. Pero tampoco sirve de nada comparar con el pasado si hoy la gente no llega a fin de mes.
Mi mamá cobra el mínimo y vive con nosotros porque sola no puede. Eso es lo que no ven los que hacen política con los jubilados desde los dos lados.
Hay que distinguir entre ANSES y la Caja Provincial. Los empleados públicos santafesinos tienen otro régimen. Pullaro al menos tiene las cuentas en orden, eso algo vale.
Marcelo, que Pullaro tenga las cuentas en orden no le pone un peso más en el bolsillo a mi viejo que cobra ANSES. Son dos cosas distintas.
¿Y el haber máximo de casi tres palos? ¿Quién cobra eso? Los jueces y los ex funcionarios, como siempre. El sistema es una porquería de arriba a abajo.
Al menos el bono no tiene descuentos, algo es algo. Igual sigo pensando que mientras no se incorpore al haber es tirar manteca al techo.
Trabajo en el sector previsional hace años. El problema real es la fórmula de movilidad. Cada gobierno la cambia a su conveniencia y siempre pierde el jubilado. No es un problema de este gobierno solo, es estructural.
mi abuela llora cada vez que va al banco y ve lo que le depositaron. no hay bono que alcance para eso