Lo que no se pudo acordar en la mesa paritaria, el gobierno de Santa Fe lo va a imponer por decreto. Así de simple, así de contundente.
Este martes, la vocera gubernamental Virginia Coudanes confirmó en conferencia de prensa que la provincia trasladará de manera unilateral el aumento salarial ofrecido a los docentes, luego de que los gremios Amsafé y Sadop rechazaran la propuesta oficial en las últimas negociaciones paritarias. La decisión, que se formalizará con la firma inminente de los decretos correspondientes, busca evitar que los trabajadores de la educación queden afuera de la actualización que ya aceptaron otros sectores del Estado provincial.
La funcionaria fue directa al explicar la lógica del Ejecutivo: ATE, UPCN y el gremio de salud Amra dijeron que sí a la misma oferta que los docentes rechazaron. Para el gobierno, eso cierra el debate. "Nosotros no podemos permitir que los docentes no estén percibiendo un aumento, como el resto de los trabajadores, digo, desde la central como de salud, que sí fueron avalados estos acuerdos desde la paritaria", sostuvo Coudanes ante la prensa.
El argumento tiene su lógica, pero también su trampa: cuando un gobierno decide saltear la negociación colectiva y aplicar aumentos por decreto, el mensaje que manda es claro. Ya no es una paritaria, es una imposición. Y eso, en el mundo sindical, tiene consecuencias.
Uno de los puntos más calientes de la conferencia fue la respuesta de Coudanes a las declaraciones del secretario general de Amsafé, Rodrigo Alonso, quien tras la última asamblea había deslizado que el diálogo con el gobierno estaba quebrado. La vocera lo negó de plano y buscó bajar la temperatura del conflicto, aunque la decisión de avanzar con el decreto difícilmente contribuya a eso.
Para justificar la oferta, el gobierno apeló además a la comparación regional. Coudanes subrayó que en otras provincias del país los gremios docentes aceptaron incrementos "mucho menores" a los que Santa Fe puso sobre la mesa. Es un argumento que el oficialismo repite cada vez que hay tensión paritaria, y que los sindicatos suelen rechazar de plano porque consideran que cada realidad salarial tiene su propio piso.
¿Qué pasa ahora? Los gremios tienen que decidir si aceptan el decreto en silencio, si lo judicializan o si escalan el conflicto con medidas de fuerza. Amsafé tiene historia de no quedarse quieta ante este tipo de movidas. Y el año escolar, con el segundo semestre recién arrancando, no es el mejor momento para una escalada.
El gobierno de Maximiliano Pullaro apuesta a que el aumento en el bolsillo de los docentes, aunque llegue por decreto, termine descomprimiendo la tensión. Puede que tengan razón. O puede que hayan abierto un frente que les va a costar más de lo que calcularon.

Comentarios (13)
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Si los docentes no quieren aceptar el aumento, el gobierno hace bien en dárselo igual. Los que pierden si no cobran son los propios maestros, no los dirigentes gremiales que igual cobran su sueldo.
Che, ¿y el diálogo? ¿El gobierno no decía que quería negociar? Esto es una patada en la mesa, no una paritaria.
¿Qué diálogo querés si Amsafé rechaza todo lo que le ofrecen? En algún momento hay que avanzar.
Avanzar por decreto no es negociar, es imponer. Eso se llama de otra manera.
Maestra de primaria hace 18 años. Nunca me preguntaron a mí si quería el aumento o no. Los gremios votan en asamblea y a veces la mayoría no refleja lo que pensamos todos. Yo prefiero cobrar.
Pullaro hace lo que quiere y después dice que dialogó. Clásico.
Que Amsafé explique bien qué porcentaje piden y qué ofrece el gobierno. Así la gente puede opinar con datos, no a ciegas.
ATE y UPCN aceptaron lo mismo y nadie dice nada. Amsafé siempre tiene que ser la excepción. Cansado.
Ojo que ATE y UPCN tienen otra realidad salarial. No es tan fácil comparar.
Lo que me preocupa es qué pasa si Amsafé va a la Justicia. Eso puede trabar todo y los docentes terminar cobrando menos o más tarde. Ojalá se sienten a hablar de verdad.
mi vieja es maestra y dice que el aumento no alcanza de todas formas. decreto o no decreto, el sueldo sigue siendo una miseria
Coudanes dijo que en otras provincias aceptaron menos. Eso es cierto, pero también es cierto que el costo de vida en Rosario es de los más altos del país. El argumento no cierra solo.
Igual al final los docentes van a cobrar el aumento y Amsafé va a quedar como que peleó. Todos contentos menos el gobierno que queda como el malo. Siempre el mismo circo.