Lo hizo otra vez. La Selección Argentina derrotó a Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026 y volvió a escribir una página de historia en el fútbol mundial. En Rosario, la respuesta fue inmediata: miles de personas se volcaron a las calles y el Monumento Nacional a la Bandera se transformó en el epicentro de una celebración que la ciudad no olvidará fácilmente.
El triunfo, conseguido sobre la hora en un partido que volvió a poner los nervios de los argentinos al límite, desató una explosión de alegría colectiva que recorrió cada barrio de la ciudad. Desde el Parque Nacional a la Bandera hasta los barrios más alejados del centro, bocinas, bengalas y cánticos se mezclaron en una noche que rápidamente se convirtió en fiesta popular.
El Monumento, símbolo máximo de Rosario y lugar de nacimiento de la bandera argentina, fue el punto de encuentro elegido espontáneamente por los hinchas. La explanada y sus alrededores se colmaron de familias, jóvenes y adultos que agitaron banderas celestes y blancas mientras entonaban los clásicos cánticos de la Selección. La imagen fue tan potente como la que se vivió tras la consagración en Qatar 2022, aunque con la particularidad de que esta vez Argentina volvió a cruzarse con Inglaterra, el rival histórico por excelencia.
El cruce con los ingleses siempre tiene una carga emocional especial para los argentinos. La historia futbolística entre ambas selecciones está marcada a fuego por la mano de Dios de Maradona en México 1986, la derrota en penales de Francia 1998 y el triunfo en Qatar 2022 en cuartos de final. Volver a eliminar a Inglaterra en una semifinal de Copa del Mundo es, para cualquier hincha argentino, algo que trasciende el deporte.
Rosario tiene, además, una conexión especial con esta Selección. La ciudad es cuna de Lionel Messi, el capitán que ya lleva sobre sus hombros tres mundiales disputados como titular y que sigue siendo el faro del equipo nacional. Cada victoria de Argentina en este torneo resuena con particular intensidad en las calles rosarinas, donde la figura del 10 es casi una religión civil.
Los festejos se extendieron también por la peatonal Córdoba, la costanera y los principales bulevares de la ciudad, con caravanas de autos que colapsaron el tránsito durante horas. Las redes sociales se inundaron de videos y fotos de rosarinos celebrando, muchos de ellos con la camiseta celeste y blanca puesta desde antes del pitazo inicial.
Argentina espera ahora por su rival en la final del Mundial 2026, que se disputará en los próximos días. La ciudad ya empieza a prepararse mentalmente para lo que podría ser otra noche histórica. Si hay algo que estos años enseñaron, es que con esta Selección conviene no descartar nada.

Comentarios (15)
Deja tu comentario
Estaba en el Monumento y fue una locura total. Llorando con desconocidos, abrazando a gente que no conozco. Esto es lo que nos une como argentinos, más allá de la política y de todo lo demás.
A los ingleses siempre hay que ganarles. Siempre. Es una deuda histórica que renovamos cada vez que nos cruzamos. VAMOS ARGENTINA.
Hermoso pero por favor la gente que va al Monumento que cuide el lugar. En el 2022 quedó todo destruido. Festejemos pero con respeto al patrimonio de todos los rosarinos.
Silvia, entendemos el punto pero hoy no es el día para eso. Dejanos disfrutar aunque sea una noche sin que alguien se queje de algo.
No es quejarme, es pedir respeto por lo que es de todos. Pero bueno, ya sé cómo termina esto cuando lo digo.
Yo no soy muy futbolero pero ver a mi viejo llorar de alegría a los 68 años vale cualquier cosa. Argentina en la final de nuevo. Increíble.
Messi en otra final mundialista. El tipo es de otro planeta. Y encima es de acá, de Rosario. Orgullo total.
Muy lindo el festejo pero ¿alguien sabe cómo quedó el centro después? Porque siempre los comerciantes terminan pagando los platos rotos con vidrieras rotas y autos dañados.
Roberto siempre hay uno que tiene que bajar el ánimo. Es una semifinal de mundial, relájate un poco.
No es bajar el ánimo, es ser realista. En el 2022 hubo destrozos y nadie se hizo cargo. Festejen pero no rompan lo ajeno, es simple.
Vine especialmente desde Fisherton hasta el Monumento con mis hijos. Valió cada kilómetro. Que noche la de hoy.
A los ingleses hay que ganarles siempre, pero especialmente después de las Malvinas. No es solo fútbol para nosotros y ellos lo saben.
Final del mundo. Otra vez. Con este grupo de jugadores todo es posible. Vamos a ganar la tercera.
¿Y el municipio qué hace para organizar los festejos de forma segura? Siempre improvisando. Que pongan pantallas gigantes en lugares amplios y eviten que todo se concentre en un solo punto.
Que lindo sería que en la final también ganemos. Me muero. Ya no aguanto más la ansiedad y todavía falta el partido más importante.