Brasil llega al domingo 25 de octubre con el balotaje presidencial entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro en un empate técnico que mantiene abierta la elección. Los últimos sondeos muestran una diferencia mínima entre el actual presidente y el candidato opositor, y el país observa con atención cada dato de intención de voto.
La encuesta de Gerp, realizada por teléfono entre el 14, 15 y 16 de octubre e informada por Midiamax, ubica a Flávio Bolsonaro al frente. En votos válidos, el candidato conservador obtiene 52% y Lula da Silva 48%, una ventaja de cuatro puntos porcentuales que el instituto considera estadísticamente significativa porque iguala el valor crítico de cuatro puntos en números enteros y lo supera en el cálculo sin redondeo.
En votos totales, el sondeo de Gerp muestra a Bolsonaro con 50% y a Lula con 45%. Un 3% no sabe a quién votará y un 2% no elige a ninguno de los dos. Por estratos, la encuesta destaca que el voto femenino acompaña al actual mandatario y el voto masculino al referente conservador.
La intención de voto según la formación educativa muestra un mapa distinto. Lula da Silva obtiene más sufragios en el sector de escolaridad básica, mientras que Bolsonaro gana en el sector medio y superior. En esa última franja, la ventaja de Bolsonaro se achicó: en la semana previa superaba a Lula por 10 puntos y ahora lo hace por solo uno.
Por región, Bolsonaro obtiene más adhesiones en el Norte, Sur, Sudeste y Centro-oeste, mientras que Lula reúne mayor cantidad de votos en el Nordeste. Esa distribución territorial refuerza la idea de una elección dividida, con dos candidaturas que compiten en distintos bloques del país.
La encuesta más reciente de Quaest, encargada por O Globo y difundida el miércoles 21 de octubre, muestra un empate técnico en el escenario simulado de segunda vuelta. En votos totales, Flávio Bolsonaro obtiene 45% y Lula da Silva 44%. La diferencia es de un punto, el 10% corresponde a votos en blanco, nulos o que no van a votar, y el 2% está conformado por indecisos.
El relevamiento de Quaest se realizó con 2154 entrevistas a electores mayores de 16 años, entre el 17 y el 20 de octubre. El margen de error es de dos puntos porcentuales, para más o para menos, con un nivel de confianza del 95%. La ventaja de Bolsonaro sobre Lula se encuadra en ese margen, por lo que no se puede visualizar un ganador claro, una tendencia que se repite en los estudios de opinión de los últimos días.
Este domingo 25 de octubre se llevará a cabo el balotaje y los ciudadanos habilitados para votar elegirán a su próximo presidente. En la segunda vuelta se aplica el mismo método de voto electrónico que en las elecciones generales, con la diferencia de que la votación se circunscribe a solo dos fórmulas. La urna electrónica se compone de dos terminales: el terminal de la autoridad de colegio electoral, donde se identifica al votante y se le autoriza a votar, y el terminal del votante, donde se registra numéricamente el voto.
Con información de: La Nación.

Comentarios (10)
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Con 1 punto de diferencia en Quaest, el balotaje está para cualquiera. La incertidumbre es total.
Pero Gerp da 4 puntos a Flávio en votos válidos y lo considera estadísticamente significativo. No es lo mismo.
El margen de error de Quaest es 2 puntos, así que esos 4 de Gerp también pueden ser ruido.
Lo que me llama la atención es que en educación superior Bolsonaro pasó de 10 puntos de ventaja a 1. Ahí se mueve el voto.
Exacto, y en el Nordeste Lula sigue fuerte. Brasil está partido en dos.
Ojalá gane el que ordene la economía. En Argentina vimos lo que pasa con la incertidumbre.
Orden no es lo mismo que libertad. En Brasil también hay que ver el gasto público.
El voto femenino acompaña a Lula y el masculino a Flávio, según la encuesta. Eso explica el empate técnico.
Con urna electrónica y dos terminales, la votación parece más transparente, aunque siempre hay debate.
Esperemos que el domingo 25 haya paz y que gane el que tenga más votos.