El Estrecho de Magallanes volvió a ser tema de interés y búsqueda a nivel nacional tras una polémica internacional. El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, dijo que si el gobierno chileno quiere respaldo para defender la soberanía en esa zona, «va a tener que trabajar con nosotros».
Los dichos se dieron en el marco del evento anual del Día del Comercio Global, donde el diplomático también habló de la relación bilateral. Aseguró que no molesta que Chile comercie con China, porque Estados Unidos también lo hace y «todo el mundo comercia con China».
Al referirse al cable submarino entre Chile y China, que aún está en evaluación, Judd distinguió entre comercio y soberanía. Señaló que, cuando se habla de soberanía, «siempre vamos a estar muy preocupados», porque la relación con Chile «va más allá de lo comercial».
El embajador insistió en que, si Chile quiere mantener la relación, recursos para combatir el crimen organizado y ayuda para proteger su derecho en el Estrecho de Magallanes, «van a tener que trabajar con nosotros» en temas importantes para Estados Unidos.
La reacción del gobierno de José Antonio Kast no tardó. El ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, afirmó que el Estrecho de Magallanes «fue, es y será siempre chileno» y que Chile puede defender su soberanía por sí mismo, sin apoyo de nadie, como viene haciendo por 200 años.
Sobre una posible nota de protesta, el canciller dijo que la estaban evaluando y que no descarta nada hasta que no termine la evaluación. Además, recordó que las relaciones con Washington «siempre han sido buenas» y que las negociaciones para bajar el arancel del 12,5% aplicado por Estados Unidos a buena parte de las exportaciones chilenas van por buen camino.
La mesa del Senado chileno también se pronunció: la soberanía «no está en discusión ni depende del respaldo, apoyo o reconocimiento de ninguna nación extranjera». Añadió que la cooperación internacional es bienvenida, pero «no puede confundirse colaboración con dependencia, ni apoyo con soberanía».
Al cierre del día, Judd salió a aclarar sus palabras y calificó de «drama» la polémica. Aseguró que sus declaraciones fueron «claramente sacadas de contexto» y que en ningún momento condicionó la soberanía de Chile. También agradeció al ministro de Defensa, Fernando Barros, por reconocer el contexto de su mensaje.
La controversia se remonta a finales de agosto, cuando Chile envió una nota de protesta a Argentina luego de que el jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea Argentina, Gustavo Javier Valverde, incluyó el Estrecho de Magallanes en una afirmación sobre zonas bajo soberanía argentina.
Con información de: Infobae, Clarin.com.
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