La mañana del sábado se tiñó de humo en la zona oeste de Rosario, cuando una fuga de gas terminó en una explosión dentro de un galpón donde funciona una iglesia.
Lo que pasó en la zona oeste no se olvida fácil. Un voraz incendio y una impresionante explosión generaron intensa alarma durante la mañana del sábado.
Minutos pasados las 10:00, varios llamados al 911 alertaron sobre una fuga de gas.
A las 10:13, se despachó auxilio al Cuartel Oeste de Bomberos Zapadores y al Comando Radioeléctrico.
La gravedad del cuadro quedó confirmada minutos después, cuando se comisionó personal policial del Comando Radioeléctrico, identificado como Móvil 12256.
El foco ígneo se registró en un galpón donde funciona una iglesia, sobre Arévalo al 6200, en la intersección con Barra.
Al llegar, los efectivos constataron el foco ígneo en el inmueble religioso, originado por el escape de gas y la deflagración de una garrafa.
Los bomberos montaron un operativo de extinción, lograron controlar las llamas y luego trabajaron en el enfriamiento y la ventilación de la estructura.
El trabajo no fue solo extinción: también incluyó enfriamiento y ventilación, tareas clave para la seguridad.
Como consecuencia de la explosión y el fuego, dos personas sufrieron quemaduras de diversa consideración.
Los móviles 03 y 08 del SIES acudieron para brindar primeros auxilios.
El SIES asistió a las víctimas con los móviles 03 y 08, en una respuesta urgente.
La escena dejó una pregunta flotando: ¿cómo se llegó a una deflagración dentro de un espacio donde funciona una iglesia?
La deflagración de una garrafa sumó riesgo a un foco ígneo que ya estaba en desarrollo.
Que el lugar sea una iglesia le da al siniestro una dimensión especial.
Los bomberos y el control de las llamas evitaron un peor desenlace.
La zona oeste volvió a vivir un siniestro que dejó heridos y una pregunta que no se cierra sola.
¿Qué revisión se hizo sobre la garrafa y la instalación del espacio? Es la pregunta que queda.
No alcanza con apagar: hay que explicar cómo se llegó a una explosión en un lugar de culto.
La información marca dos heridos con quemaduras y una garrafa como parte de la causa.
El llamado al 911 fue múltiple, lo que muestra que la alarma se extendió en la zona.
La respuesta de los bomberos y el SIES quedó como el dato positivo de la mañana.
Con información de: El Ciudadano y datos del 911.

Comentarios (7)
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Que una iglesia quede así es muy duro. Ojalá los dos heridos se recuperen rápido.
Lo que falta es revisar las garrafas y las instalaciones. No puede ser que esto pase en pleno siglo XXI.
Coincido, pero también hay que esperar el parte oficial antes de tirar la piedra.
Gracias a Dios no hubo más heridos. La zona oeste siempre se complica con estos siniestros.
¿Por qué siempre la zona oeste? Hay que pedirle al municipio que inspeccione galpones y templos.
Que los bomberos llegaron rápido y controlaron el fuego es lo único bueno.
Sí, pero el daño ya está hecho. Ojalá no quede la estructura comprometida.