Lo que pasó en Fisherton no parece casualidad. En menos de 24 horas, la misma casa fue escenario de un escruche con mensaje intimidatorio y la explosión de un auto que terminó afectando a dos viviendas vecinas.
Todo empezó el domingo por la mañana cuando Iara S., de 25 años, llegó a la casa que alquila en Sánchez de Loria 600 bis y se encontró con una postal que no esperaba: portón y puerta violentados, desorden por todos lados y un faltante que no pasó desapercibido.
Los ladrones se llevaron dos televisores y una PlayStation 4, pero lo que realmente encendió las alarmas fue lo que dejaron: un mensaje intimidatorio sobre la mesa. La Policía de Investigaciones (PDI) secuestró la nota para análisis, mientras los peritos levantaban rastros de lo que parecía mucho más que un robo común.
¿Coincidencia? Lo que pasó después sugiere que no. Cerca de las 2.20 de la madrugada del lunes, los Bomberos Zapadores corrían hacia el mismo domicilio, pero esta vez por un incendio que tenía todos los condimentos para ser una pesadilla.
Un auto estaba totalmente envuelto en llamas dentro de la cochera. El vehículo funcionaba con nafta pero tenía instalado un equipo de GNC, y cuando el tubo explotó en medio del fuego, la cosa se puso seria. La detonación fue tan fuerte que rompió vidrios y dañó dos casas vecinas.
El fuego no se conformó con el auto. Afectó parte de la estructura de la vivienda, con caída parcial de mampostería, tiznamiento y destrucción de aberturas. Los bomberos trabajaron junto a voluntarios de Rosario y personal de Litoral Gas para controlar una situación que podría haber sido mucho peor.
Por suerte, no hubo heridos, pero las preguntas quedan flotando en el aire. ¿Qué decía exactamente ese mensaje? ¿Quién tenía motivos para escalar de un escruche intimidatorio a un posible atentado incendiario?
La Justicia ahora investiga una posible conexión entre ambos episodios. En una ciudad donde este tipo de hechos ya no sorprenden tanto como deberían, lo de Fisherton tiene el sello de una advertencia que se transformó en algo más concreto cuando no fue escuchada.
El barrio quedó con los nervios a flor de piel y dos viviendas dañadas como testigos mudos de una escalada que, por ahora, solo dejó daños materiales. Pero la sensación es que esto no termina acá.

Comentarios (10)
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Esto no es casualidad, claramente alguien quería mandar un mensaje y como no le dieron bola escalaron. En Fisherton estas cosas no pasaban antes.
Roberto tiene razón, esto es un mensaje claro. Primero te entran, te dejan la notita y si no entendés te queman el auto. Así funcionan estos tipos.
Vivo a 3 cuadras y escuchamos la explosión. Pensamos que era un transformador. Qué miedo que da todo esto.
La piba alquila, capaz el dueño de la casa tiene quilombos y ella quedó en el medio. Pobre chica.
Por suerte no se lastimó nadie, pero los vecinos de al lado deben estar re asustados. Imaginate que te explote el auto del vecino y te rompa los vidrios.
¿Y la policía qué hace? Levantan rastros y después nada. Mientras tanto los delincuentes andan sueltos haciendo lo que quieren.
@Rosarino_indignado mal, la policía llega, hace el papelerío y chau. Después te dicen que están investigando pero nunca pasa nada.
El tema del GNC es jodido, cuando explota es como una bomba. Por eso hay que mantener bien los equipos y no dejarlos en lugares cerrados cuando hay fuego.
Yo trabajo en seguros y estos casos de incendio intencional están aumentando mucho. La gente usa el fuego para intimidar porque saben que genera más miedo.
Pobre chica, debe estar aterrada. Ojalá se pueda mudar a otro lado porque si vuelven va a ser peor.