«Tengo miedo por mi seguridad, mi hija y mi pareja», dijo Jemina Benvenutti con la voz quebrada al salir de los Tribunales de Santa Fe. Acababa de escuchar que el hombre que la denunció por abuso sexual iba a seguir caminando por la calle. Libre.
Un médico pediatra de la ciudad de Santa Fe fue imputado este fin de semana por tres hechos de abuso sexual cometidos en distintos contextos y momentos. La Fiscalía solicitó la prisión preventiva, pero el juez Octavio Silva consideró que no existe riesgo procesal y resolvió que el proceso continúe en libertad, con medidas cautelares.
Las acusaciones en su contra abarcan un período que va desde 2022 hasta la actualidad. El hecho más antiguo ocurrió mientras el médico realizaba su residencia: según la fiscal Vivian Galiano, se trata de «un abuso sexual simple a una paciente internada». El segundo caso, denunciado en 2024, involucra un presunto abuso sexual gravemente ultrajante en el ámbito intrafamiliar: el imputado era pareja de la hermana de una menor, y según el relato de la madre de la víctima, hacía dormir a las niñas en la misma habitación y cuando su propia hija se dormía, abusaba de la otra. El tercer hecho, el más reciente, ocurrió durante una consulta médica: una mujer concurrió al consultorio con su hija, el profesional se ofreció a atender también a la madre, y durante la revisión habría cometido un abuso sexual simple.
Jorgelina Nieva, madre de una de las víctimas, no ocultó su angustia ante los medios: «Es una batalla perdida que él pueda caminar por la calle después de lo que hizo. Hoy mi hija está con psicólogos». Sus palabras resumen lo que sienten las tres familias involucradas: la sensación de que el sistema las dejó solas frente a alguien que, según la acusación, abusó de su posición de confianza en cada uno de los casos.
La fiscal Galiano explicó la decisión judicial sin esconder su postura: «Si bien solicitamos la prisión preventiva, el juez consideró que no hay riesgo procesal». Como medidas cautelares, el juez dispuso la prohibición de salir del país y de la provincia, y la prohibición de todo contacto con las víctimas por cualquier medio. Son restricciones que, en papel, suenan razonables. Pero para Jemina Benvenutti, que tiene que seguir viviendo su vida cotidiana sabiendo que ese hombre está suelto, el papel no alcanza.
¿Cuánto vale una medida cautelar cuando el miedo ya instaló su domicilio en tu casa? Es la pregunta que ningún expediente judicial puede responder.
Si el médico fuera hallado culpable por los tres hechos imputados, podría enfrentar una pena máxima de hasta 28 años de prisión. Por ahora, la investigación sigue su curso. La audiencia imputativa se realizó en los Tribunales de Santa Fe, donde la Fiscalía y las querellas expusieron las acusaciones. El proceso recién empieza, pero para las víctimas, la espera ya tiene un costo que ninguna sentencia va a poder devolver del todo.
Con informacion de: El Ciudadano, La Capital.

Comentarios (13)
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Esto es indignante. Tres víctimas, tres hechos probados con suficiente evidencia para imputarlo, y el tipo se va a su casa. El sistema judicial le falla a las mujeres una y otra vez.
Hay que entender que imputado no es condenado. El juez aplicó la ley: si no hay riesgo de fuga ni de entorpecimiento, no corresponde la preventiva. No me gusta, pero así funciona el sistema garantista.
¿Y el riesgo para las víctimas? ¿Eso no lo mide nadie? Jemina dijo que tiene miedo. Eso no es un dato menor, Rodrigo.
El garantismo tiene límites. Cuando hay tres denuncias de abuso de un médico que usó su posición de confianza en cada caso, algo falla en el análisis del riesgo.
Lo de Jorgelina me partió el corazón. Imaginate confiar en alguien de tu familia y que haga eso con tu hija. Y encima verlo libre. No hay palabras.
Como médico me da vergüenza. Este tipo manchó una profesión que se basa en la confianza del paciente. Espero que el Colegio Médico de Santa Fe actúe y le suspenda la matrícula mientras dure el proceso.
Alguien sabe si ya le sacaron la matrícula o sigue ejerciendo? Porque eso es lo primero que habría que hacer.
Exactamente eso me pregunto yo. Si tiene prohibición de contacto con las víctimas pero puede seguir atendiendo pacientes, la medida cautelar no sirve para nada.
Hay que esperar el juicio. No podemos condenar a alguien por una nota periodística. La justicia tiene sus tiempos.
Sí, los tiempos de la justicia... mientras tanto las víctimas tienen miedo de salir a la calle. Muy tranquilizador todo.
Fuerza Jemina y Jorgelina. No están solas. Ojalá la Fiscalía apele la decisión del juez.
28 años de pena máxima dice la nota. Ojalá llegue a eso si lo declaran culpable. Que pague todo.
El juez Silva tiene que dar explicaciones públicas. No alcanza con decir 'no hay riesgo procesal' cuando hay tres víctimas que dicen tener miedo.