El diputado nacional Diego Giuliano volvió a poner en debate el alcance del fallo de la Corte Suprema de Justicia sobre la ley de tierras y advirtió que la suspensión de la derogación no cierra el problema de fondo.
Para el legislador, la medida judicial funciona como un freno provisorio que deja intacta la discusión sobre quién puede comprar suelo en Argentina y bajo qué reglas. El punto central no es solo la suspensión, sino el tratamiento de la derogación.
Giuliano cuestionó además que el gobierno de Javier Milei permita a extranjeros acceder a la ciudadanía argentina a cambio de dinero.
Según su lectura, ese mecanismo habilita una vía para eludir los límites a la compra de tierras.
La advertencia se apoya en una lectura política y jurídica: si la Corte suspende la derogación, el debate no se resuelve; si el gobierno habilita la ciudadanía por dinero, los límites a la compra de tierras pueden quedar debilitados.
El propio Giuliano insistió en que la suspensión no resuelve la cuestión de fondo. Esa frase condensa el reclamo: no alcanza con frenar la derogación si el sistema permite saltarse los límites.
La expresión freno provisorio es clave: sugiere que la decisión judicial no termina el conflicto, sino que lo posterga. En ese marco, la ley de tierras vuelve a quedar en el centro de la disputa por la ciudadanía y la compra de tierras.
La advertencia fue formulada el viernes y llega en un contexto donde la Corte Suprema de Justicia ya había ordenado la suspensión de la derogación de la ley de tierras.
Ese antecedente explica por qué Giuliano insiste en que el fallo no cierra la cuestión de fondo ni la derogación.
El argumento de Giuliano también pone en el centro la ciudadanía argentina. Si un extranjero puede obtenerla a cambio de dinero, el legislador considera que se abre una puerta para eludir los límites.
En esa lógica, la compra de tierras deja de depender de los límites y pasa a depender de una vía alternativa de ciudadanía.
La disputa no es menor: involucra la ley de tierras, la Corte Suprema de Justicia y la política del gobierno de Javier Milei. Giuliano la plantea como un problema de fondo, no como un trámite judicial pasajero.
El mensaje es directo: un freno provisorio no equivale a una solución. Para el diputado, la suspensión deja abierta la derogación y expone una grieta en el sistema de ciudadanía.
La advertencia también obliga a mirar el gobierno de Javier Milei. Giuliano no solo critica el fallo, sino que señala una política de ciudadanía que, según él, permite eludir los límites a la compra de tierras.
En términos simples, la nota deja dos ideas: la Corte frenó la derogación, pero no resolvió la cuestión de fondo.
La ciudadanía por dinero puede convertirse en una puerta para la compra de tierras.
Con información de La Capital y el fallo de la Corte.

Comentarios (10)
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Me parece bien que se discuta la ciudadanía por dinero. Si se puede comprar, los límites a la tierra se van al diablo.
No es el Estado, es que se elude la ley. Si se compra ciudadanía, se salta el límite.
No me parece que sea el Estado, me parece que es una puerta para eludir límites. Hay que vigilar.
Exacto, por eso hay que frenarlo. Un freno provisorio no es solución.
Ojo, la Corte solo frenó la derogación, no cerró el tema. Por eso Giuliano habla de freno provisorio.
Sí, por eso no alcanza con la suspensión. Hay que ver qué pasa con la ciudadanía por dinero.
Me parece que la ciudadanía por dinero es un negocio. Hay que ver cómo se controla.
¿Y la Corte no debería resolver de fondo? No puede ser que todo quede en suspenso.
Buen análisis, al menos se está discutiendo el fondo y no solo el fallo.