Quince posiciones. Ese es el precio que Franco Colapinto va a pagar en la largada del Gran Premio de Bahréin, una carrera que se corre de manera excepcional en Malasia por la situación de seguridad en Medio Oriente.
La sanción no es un solo golpe. El piloto argentino de Alpine arrastra una penalización de cinco puestos por el accidente que protagonizó en el Gran Premio de Azerbaiyán, en Bakú. En esa carrera, el incidente también terminó con los abandonos de su compañero de equipo, Pierre Gasly, y de Lando Norris.
A eso se le sumó una segunda medida. Este viernes, Alpine decidió realizar un cambio del motor de combustión interna, el ICE, del monoplaza. Esa modificación le generó una nueva penalización de diez posiciones en la parrilla.
La explicación del equipo fue clara: como Colapinto ya debía retroceder cinco posiciones por la sanción de Bakú, consideró conveniente introducir ahora el nuevo motor y asumir los diez puestos adicionales. El resultado es una penalización total de quince posiciones en la largada, cinco correspondientes a la sanción que arrastra desde Azerbaiyán y otras diez por el cambio de ICE.
El incidente de Azerbaiyán no es un episodio menor. Colapinto quedó involucrado en una situación que terminó con tres autos fuera de carrera: el suyo, el de Gasly y el de Norris. Y esa sanción de cinco puestos venía arrastrándose hasta esta fecha.
La decisión de Alpine no fue al azar. El equipo evaluó que, si Colapinto ya tenía que retroceder cinco puestos, era mejor asumir el cambio del motor ahora y no postergar la modificación para una fecha posterior. En la práctica, el equipo eligió concentrar el costo en una sola carrera.
Perder quince puestos en la parrilla no es un detalle técnico. Es empezar la carrera desde atrás y tener que recuperar terreno vuelta a vuelta. Con un motor nuevo bajo el capó, la tarea se complica. ¿Puede Colapinto convertir esa desventaja en una oportunidad?
La otra particularidad de esta fecha es el lugar. El Gran Premio de Bahréin estaba previsto originalmente para abril en el circuito de Sakhir, pero fue suspendido por la situación de seguridad en Medio Oriente. La Fórmula 1 decidió trasladarla a Sepang, en Malasia, para mantenerla dentro del calendario.
La competencia mantiene el nombre de GP de Bahréin aunque se dispute en territorio malasio. Un detalle que puede confundir al espectador, pero que no cambia lo que viene: un fin de semana donde Colapinto va a tener que demostrar de qué está hecho.
La actividad se concentra entre el sábado 3/10 y el domingo 4/10. Colapinto llega con una sanción acumulada, un motor nuevo y la necesidad de salir adelante desde atrás. En la Fórmula 1, las revanchas se toman vuelta a vuelta.

Comentarios (10)
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15 puestos son muchos, pero si el motor nuevo funciona, puede ser una jugada inteligente de Alpine.
Alpine hizo bien: si ya tenía 5 puestos, mejor cambiar el ICE ahora y no arrastrar el problema para la próxima.
No estoy de acuerdo. Si el motor es nuevo, el riesgo es mayor y 15 puestos lo dejan sin chances reales de puntos.
Me preocupa que el incidente de Bakú todavía le siga costando. Colapinto ya pagó caro con esa sanción de 5 puestos.
Buen análisis, pero en la Fórmula 1 siempre es así: una sanción y un cambio técnico te pueden arruinar la carrera completa.
¿Y por qué Bahréin se corre en Malasia? No lo entendí del todo, pero entiendo que la seguridad manda.
El GP en Sepang cambia todo. No es lo mismo que Sakhir, el circuito es completamente distinto.
Colapinto tiene que demostrar que puede recuperar desde atrás. Ahí se ve el carácter del piloto.
Me quedo con el dato de que la carrera mantiene el nombre de Bahréin aunque se corra en Malasia. Dato importante para no confundirse.